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Kenny Schultz - Llegada a Delhi, 20 de Junio de 2001
"No te creas a nadie". Este fue el consejo con el que me obsequió a la llegada al aeropuerto de Delhi, la joven India que ocupaba el asiento contiguo al mío. Yo pensaba que llegaba muy preparado, después de haberme leído "la biblia" del viajar por la India, me refiero a la Guía que publica Lonely Planet, manual de referencia obligada para todo viajero que se aventure a deambular por el país. Con este libro en la mano, descendía del avión, cuando recibí el primer bofetón. El calor. Eran las 9 de la mañana, y la temperatura ya había alcanzado los 32 grados. Esto, acompañado de una humedad del 90% me causó una horrible sensación. El aire del aeropuerto olía a petróleo, y empecé a sentir ardores en mi estómago. Todo esto parecía ser una pequeña muestra de lo que me esperaba afuera.
Cuando pasamos la aduana, entramos en una gran sala a través de una pasillo, separado con cristal del recinto que había a un lado, y de donde surgían un clamor de gritos y de pequeños golpes en el cristal para atraer nuestra atención. A continuación nos esperaban varios stands de taxis e información turística. Me dirigí a la ventana de taxis con prepago, a tarifa fija, promovidos por el gobierno indio, tal como aconsejaba mi guía y adquirí un ticket con destino a la zona de Nueva Delhi llamada Paharganj, en el Main Bazar, donde yo ya había reservado una habitación en un hotel. Les dije que mi destino era el hotel Anoop, en el número 1566 de Main Bazar y aboné 170 Rupias por ello. Me dieron un papel con el número de uno de los taxis que esperaban afuera.
Entré en el vehículo, y acompañado por dos caballeros indios, nos pusimos en marcha hacia el hotel. Como advierten las guías, los conductores de taxis y ricshaws, recurren a toda clase de elaboradas estratagemas para llevar al cliente al hotel que a ellos más les conviene, a fin de obtener una sustancial comisión. Sin embargo, con el taxi con prepago, se supone que este inconveniente queda resuelto, o al menos eso se espera.
Empezaron con las tópicas preguntas al turista, que quien eres, de donde vienes, cuanto tiempo vas a estar en la India .... Entonces el que conducía, se dio la vuelta, y me pregunto que cuál era mi hotel. Cuando le contesté diciendo que se trataba del hotel Anoop, en Paharganj, empezó a decirme que es un lugar peligroso, y que los hoteles de la zona, son lugares de prostitución y de tráfico de droga. Seguidamente me sugirió otro lugar, más tranquilo y seguro, oferta que rechacé, y continuamos circulando.
Llegamos a lo que podríamos llamar un "distrito típico" de Delhi. Yo no tenía ni idea de donde estábamos, pero era evidente que el lugar no pertenecía a ninguno de los centros de interés que yo pensaba la ciudad iba a tener. Dimos unas vueltas alrededor de unos estrechos bloques, y continuaron diciendo que era imposible encontrar el hotel que yo había pedido, si no les daba una dirección más adecuada, ya que la que yo les había proporcionado debía ser incorrecta.
Bajamos por otra calle, y ellos continuaron preguntándome que cual era, que el hotel Anoop, no aparecía por ninguna parte. Entonces nos detuvimos enfrente de lo que parecía una oficina de información, y sugirieron que llamara a mi hotel, para que me facilitasen la dirección correcta y el número de teléfono. Rechacé el hacerlo, lo cual pareció molestarles, así que llamaron al encargado de la oficina, el cual marcó el número del hotel Anoop y me pasó el auricular. Pregunté con quien estaba hablando, y que si había habitaciones disponibles, a lo que me contestaron que estaba completo. Entonces, se ofrecieron para llamar a varios de los otros hoteles que recomendaba mi guía, y de nuevo marcaban y me pasaban el teléfono. Todos estaban llenos, o era fuera de temporada, sorprendente !!!
Continué insistiendo en que yo quería que me llevaran al hotel Anoop, porque tenía amigos que me estaban esperando allí, a lo que replicaron que ello era imposible, que las calles del bazar eran demasiado estrechas, lo cual creo que es un poco cierto. Así que les pedí que me llevasen a la estación de ferrocarril de Nueva Delhi, que es donde empieza el Main Bazar, pero de nuevo objetaron que no podían hacerlo, porque en Delhi había cuatro estaciones y que ellos no sabían cuál de ellas era próxima al bazar. Pero esta vez, ya no pude aguantar más. Había estado volando 8 horas en avión, y todo lo que quería era escapar del calor y de la polución. Ya había perdido cerca de una hora con estos chiflados.
Me bajé del vehículo y les pedí que sacaran mis cosas, a fin de buscar a alguien que me llevara a donde yo quería. Se pusieron nerviosos y prometieron localizar la estación. Pero nos detuvimos delante de otra agencia turística, y de nuevo un hombre salió insistiendo en que mis acompañantes, estaban únicamente preocupados por mi seguridad, y que estaría mucho mejor en este otro hotel, el cual estaba muy cercano y era muy agradable. Después de media hora más de discusiones, un muchacho se ofreció a buscarme un autorickshaw para que me llevara al hotel Anoop, en el cual por supuesto, había muchas habitaciones libres. Mientras esperábamos el rickshaw, el chico me preguntaba que me parecía la India, a lo que contesté con una risita entre dientes "muy interesante". Llegó el rickshaw, y mientras subía, el muchacho se despidió con un "googbye" y añadió: "recuerda, no te fíes de nadie".
* * *
| Nota 1 | 'No problem' te advierte de que realmente hay un problema. En cualquier situación o lugar, es increíblemente frecuente que te digan 'no problem' una y otra vez, expresión casi siempre acompañada del movimiento repetido de la cabeza hacia uno y otro lado, en un gesto que de buenas a primeras pensaríamos que significa 'asi, asi'. Ello ocurre al margen de la envergadura que pueda tener el problema en cuestión. 'No, no hay billetes para este vuelo, ... no problem', 'Si, lo siento, hemos asignado tu habitación a otro turista, .... no problem'. Es desesperante y a la vez te partirías de risa.
| | Nota 2 | No confíes en los agentes esporádicos o presumiblemente desinteresados. Parecen buena gente pero siempre, siempre algo no manifiesto se esconde en el consejo o en la pretendida ayuda que te quieren proporcionar. Hay pícaros relacionados con trenes que te aseguran que tu tren previsto ya no sale de esta estación o que está completo, o que los billetes de autobús están agotados (incluso falsos trenes y autobuses). Tu taxista te puede advertir de ciertos problemas que puede haber en tu hotel (se ha quemado, está cerrado o de vacaciones, está completo, es de mala reputación o ruidoso etc.), entonces el buen señor te llevará a otro hotel más seguro y de su confianza, donde le espera una buena comisión. Policías falsos que te advierten de falsos disturbios, o que pretenden multar a tu taxista y este aduce que no dispone de dinero por lo cual tu deber abonar la sanción bajo la amenaza de quedar inmovilizado.
Nos ocurrió en Agra que nuestro taxista que nos conducía en ruta por el Rajasthan nos llevó una vez más a un hotel relativamente caro para nuestro presupuesto. En la obligada dura negociación con el gerente del establecimiento, este nos llegó a insinuar que había otro hotel de la misma compañía a unos 200 metros, pero seguidamente empezó con la lista de sus problemas, ruidos, carecía de grupo electrógeno en caso de apagón y ojo al dato, que había muchos mosquitos, justo a 200 metros de donde estábamos ! Sería que todos los mosquitos de aquella gris ciudad estarían alojados precisamente en aquel hotel. Pauta a seguir: mantenerse enérgicamente con la intención original y no ceder.
| | Nota 3 | Llegar a un acuerdo previo antes de subirse a un rickshaw. Estos vehículos, aunque algo peligrosos, son un buen medio para moverse por los estrechos y apiñados callejones de muchas ciudades indias. Allí, te encuentras metido dentro de una pequeña burbuja de hojalata propulsada por un motor de motocicleta, con continuos acelerones y frenadas, esquivando diestramente cuantos obstáculos se presenten por su proa. El ruido que resulta de todo ello es tremendo y los humos de la combustión te dejan bien moreno. Pero lo que es más importante: haber acordado el destino y el precio de antemano. Si no hay acuerdo, te vas en busca del siguiente, aunque casi siempre, antes de que esto pueda suceder, ya habrás cerrado el trato. Pero si esto no llega a suceder, ten siempre en cuenta dejar las cosas bien claras para evitar posibles malentendidos posteriores.
Es también muy importante asegurarse de que el conductor haya entendido bien el destino, teniendo en cuenta que esta costumbre suya de contestar casi siempre afirmativamente puede complicar las cosas. Alguien cuenta que en una ocasión llegó a preguntar: Vamos a Buckingham Palace, sabes el camino? La inequívoca respuesta fue: 'yes, no problem'. | | Nota 4 | Cuidado con la barriga. Es muy probable que alguna vez tengas problemas intestinales estando en la India. Todo el mundo los tiene. Pero no debes permitir que ello pueda estropear tu viaje, esto sería una estupidez. No bebas de los vasos de los bares callejeros (dhabas). A lo sumo, los habrán pasado por un agua 'turbia' después de haber hecho uso el último cliente. Comprueba el precinto de las botellas de agua (las encuentras facilmente en todas partes) o filtra el agua por ti mismo con uno de estos dispositivos que parecen una botella de ciclista y que son muy adecuados para tal fin pues son muy ligeros y tienen un tamaño muy reducido. Sus filtros interiores son realmente eficientes.
Lávate las manos después de usar el aseo y vigila tu trasero. Si has estando soltando líquido durante más de un día, será conveniente que tomes algúnos minerales en polvo (para reponer electrolitos), que encontrarás facilmente en farmacias., y también deberás oblígarte a beber agua en abundancia. Si por el contrario vas duro como una roca, asegúrate de beber suficiente líquido y de tomar algunas verduras o frutas para suavizar. Los plátanos por ejemplo, suelen funcionar muy bien, son económicos y se encuentran facilmente. Puedes tomar multivitaminas y vitamina C, especialmente antes de largos trayectos de tren o de autobús (suelen ser largos) en los que vas a tener una dieta más bien escasa. En alguna ocasión nos arriesgamos a comer en sitios desaconsejados por la famosa Guía Loneny Planet , y luego lo lamentamos, aunque no nosmorimos. Y otras veces disfrutamos de muy buenos platos. Me acuerdo de un pastel de patata con guisantes hervidos que cambió mi vida. Posteriormente intenté en vano reproducir la receta pero solo conseguí una pobre imitación. | | Nota 5 | Contrata a guías. Cuando llegues a algún lugar con un cierto interés turístico, te verás rodeado enseguida de supuestos guías dispuestos a ofrecerte sus servicios. Estos servicios suelen ser generalmente de muy poco coste y vas a enterarte de muchas más cosas de las que ponen las guías, además de que aprovechas para establecer una relación personal con alguien generalmente del lugar y al que puedes formular preguntar. Un problema puede ser el idioma, pero a esta alturas ya debes ser consciente de para la mayoría de relaciones con los nativos, debes al menos poseer algún conocimiento de inglés, si es que viajas por tu cuenta.
Habla con ellos unos momentos antes de contratarlos y así verás un poco lo agradables que puede ser o lo enterados que puede estar. Nosotros contratamos un guía que era muy simpático, pero que nos contó que los túneles que hay bajo Sarnath (lugar colindante a Benarés) fueron construidos para albergar a las monjas Budistas que allí había, de los ataques de los Coreanos !!!. Nos reímos de buena gana de las beligerantes monjas, pero comprendimos que realmente no aprenderíamos nada de la historia de la India a través de sus cómicas explicaciones. Su inglés era perfecto, dato que nos indica que este detalle tampoco ayuda mucho a la hora de la elección. | | Nota 6 | Las cosas que adquieras, a ti te van a costar más. Acepta esto y el viaje te será mucho más placentero. Incluso no te molestes mucho en mirar las tarifas de los billetes de tren, porque tu nunca pagarás este precio. Habla con otros viajeros o consulta la guía para tener una idea general de lo que te puede costar un billete de tren o de autobús, pero no esperes que sea el importe exacto, salvo en raras excepciones. De todas maneras los precios de los billetes de tren siempre están más regulados y por tanto será más fácil obtener una tarifa más ajustada. En cambio con los de bus, tienes la opción de enfadarte, reclamar y quizás pagues algo menos, o bien mantener la calma y pensar que en este país hay mucha miseria, muchos minusválidos y una desesperante pobreza, y en cambio tu eres afortunado por tener dinero con el que viajar, y que vas ha montar mucho ruido por pocas nueces. Nosotros ensayamos las dos maneras y pensamos que mantener la calma es mejor aunque el enfadarse en otras también funciona.
Hay otras situaciones en las que se hacen mucho más evidentes las diferencias de precios para un extranjero que para el ciudadano indio, como es el caso del ticket para la visita del Taj Mahal, el objetivo más preciado para todo turista. La desproporción enorme (puede que unas cien veces más) puede llevar al paroxismo, pero una vez más, se recomienda aceptarlo de buenas maneras, pensar que es un precio más parecido a los habituales en Occidente y quizás el error haya sido no haber estado lo suficientemente informados a fin de incluirlo en el presupuesto del viaje de una forma más real. | | Nota 7 | Regatear, regatear y regatear. De acuerdo, vas a pagar más, pero no hace falta que pagues mucho más. Si por ejemplo quieres comprar una colcha para la cama en Delhi, cerca de Connought Place un domingo, y la mujer que te propone la venta te pide 1500 rupias, bajo ninguna circunstancia debes pagar esta cantidad. Nuestro método era el ofrecer un 30 o 40 % menos sobre la cantidad de entrada. Imaginemos que nos interesa realmente el producto y con un 20 % ya nos está bien. Entonces siempre contamos con un margen suficiente como para ir aumentando. Hay que saber guardar la compostura, mantenerse firme y sin vacilación y mostrar un interés relativo por la mercancía. Cuando la cantidad esté ya cercana a lo que consideramos aceptable, hay comprender que queda ya poco margen para el regateo, por lo que es aquí cuando debemos valorar si nos conviene o no la compra. | | Nota 8 | Saber mantener siempre el sentido de ser sorprendido por algo maravilloso. Tu eres una persona increíblemente afortunada, bendita, privilegiada que viaja para ver y experimentar una de las culturas más vibrantes del planeta. Tu no debes nada. Mantén tus ojos, nariz, oídos bien abiertos. India representa siempre un continuo atentado para tus cinco sentidos y tu no debes perderte esta oportunidad. Asegúrate de mantener siempre viva tu atención y tu interés. Déjate adormecer, tómatelo con calma, reposa de vez en cuando, que vas a perderte algo es casi seguro , no importa que, por tanto, déjate llevar y disfruta del viaje. Toma muchas fotos, compra muchos regalos, escribe montones de postales y anota experiencias en tu diario, porque no te quieres olvidar de nada. Y recuerda: tan pronto como te hayas ido, hayas tomado una ducha, hayas disfrutado de una sabrosa comida, y hayas obtenido una satisfactoria transacción comercial ... desearás volver... y no sabrás explicarte el porqué. |
Fuente:
Adaptado a partir del relato de Stefania Walsh.
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