Ten bien presente esta idea; India es una lata. El comprar un billete, el ir al banco incluso conseguir un rickshaw o un taxi, casi siempre es una lata. Pero vale la pena. Sin embargo, esta idea tan personal tuya de que "vale la pena " no se la podrás explicar a otra persona que no haya estado en la India, o te será de lo más difícil.

Por cada momento que pases con molestias en tus tripas, te encontrarás con otros dos que te asombrarán. Por cada discusión que te llegue a aturdir, sobre el precio de algo por lo que estés interesado, habrá una conversación o un momento de entendimiento que hará que el mundo se transforme. Vale la pena.

Pero a fin de suavizar estos inevitables duros momentos, he recopilado algunas notas, aunque mi consejo es que no las sigas al pie de la letra, ya que estas situaciones a veces desagradables, a menudo son las mejores anécdotas del viaje.


* * *




Fuente:
Adaptado a partir del relato de Stefania Walsh.