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TIBETLas escuelas del Budismo Tibetano



EN BUDISMO VAJRAYANA llegó al Tíbet en el siglo VII, cuando el emperador Songtsen Gambo decidió introducirlo para asegurar en su país una fuente de espiritualidad duradera y universalista. Durante el reinado del emperador Trisong Detsen (755-797), se construyó el primer monasterio de Tíbet, el de Samye. El sabio abad hindú Shantarakshita fue invitado por el mismo emperador para realizar esta construcción, pero ante los numerosos obstáculos con las deidades locales, tuvieron que llamar al gran maestro indio Padmasambhava, que sometió a todas estas deidades y consiguió finalizar la construcción del monasterio. También inició el proceso de traducción de las enseñazas budistas y proporcionó elementos esotéricos a la vía Vajrayana. Una vez instaurado el budismo Vajrayana en el Tíbet, éste volvió a desaparecer, debido a la aniquilación del rey Langdarma. Tuvieron que viajar de nuevo a India para recuperar los textos y linajes, constituyendo la segunda introducción del budismo en Tíbet. En esa época, empiezan a surgir las primeras escuelas.

En términos generales, el budismo tibetano se divide en cinco escuelas principales. Por orden cronológico:

  • Bon (No budista originariamente pero adaptada después)
  • Nyingma
  • Kagyu
  • Sakya
  • Gelug

Se podría pensar que las sectas o escuelas de cualquier religión son exclusivas, tanto en relación a sus miembros como a su doctrina y que si alguien pertenece a una, no puede pertenecer a la vez a otra. Asimismo, hay quienes suponen que las enseñanzas de una escuela pueden contradecirse entre ellas, pero en el budismo no sucede así.

El budismo llegó al Tíbet proveniente de la India. Es curioso, pero en el caso del budismo indio resulta difícil determinar con claridad el surgimiento, florecimiento y decadencia de las diferentes escuelas que ahí se desarrollaron. Las líneas de transmisión se superponen y fluyen de una escuela a otra de manera continua. No es fácil señalar con nítida seguridad a una cierta escuela de la otra, ya que en algún momento se transforma, inadvertidamente, en la otra escuela o, incluso, en varias. Esto se debe a que el budismo indio no es sectario. Es por esto que en el caso de algunos grandes maestros, no es posible afirmar con precisión su pertenencia a una escuela en particular.

Al seguir el budismo tibetano este modelo no sectario, el sentido del término "escuela" alude únicamente a un determinado linaje de maestros y discípulos. Un maestro enseña budismo a sus seguidores, los cuáles a su vez lo difunden entre sus propios discípulos y así, sucesivamente. Y puede ocurrir que cada corriente tenga su propia perspectiva del Dharma, o que enfatice un aspecto de la doctrina o alguna práctica en particular, pero en ningún caso queda alterado su aspecto fundamental.

En ocasiones, una línea de maestros y discípulos se asocia a determinado monasterio. Ocurre que un maestro reside en este monasterio y ahí acuden los alumnos. Cuando el maestro fallece, los discípulos continúan viviendo y enseñando en ese lugar que puede llegar a convertirse en la “sede” de una escuela.

De igual forma, una escuela o un linaje se relaciona a veces con un grupo de textos en particular. Las escrituras budistas son muy numerosas y es muy difícil, por no decir imposible, que alguien consiga estudiarlas todas, aunque sea superficialmente. De ahí que ciertos maestros y discípulos se concentren en el estudio, enseñanza o difusión de un determinado grupo de textos. Y puede ocurrir que un maestro se haya dedicado a cierta forma de meditación y la muestra a sus discípulos, quienes prosiguen la transmisión de su enseñanza

La escuela Nyingma (La introcucida por Padmasambhava), se conoce como escuela antigua, mientras que las Kagyu y Sakya son escuelas nuevas. La Gelug también es nueva aunque posterior. Es común que se diga que las tres primeras son escuelas no reformadas y que la Gelupa, en cambio, es una escuela reformada, aunque no todos los tibetanos están de acuerdo con esta distinción. En realidad, la principal diferencia radica en que las tres escuelas más antiguas son de origen indio, pues fueron fundadas por indios o por tibetanos que se habían iniciado en la India, mientras la escuela Gelupa es autóctona ya que Tsóngkhapa su fundador, nunca salió del Tíbet.

Hasta 1959 el Dalai Lama era el cabeza político del Tíbet, año en el cual se vió forzado a salir exiliado debido a la invasión china. Todos los grandes maestros se exiliaron excepto el Panchen Lama. Anteriormente, cada escuela era independiente y tenía su cabeza espiritual. Pero el exilio hizo necesaria una figura que representara todas las escuelas de budismo Vajrayana, considerándose que el Dalai Lama podía ser esta persona.

PUNTOS EN COMÚN CON TODAS LAS ESCUELAS

Una característica de las cuatro escuelas tibetanas es que son “triyana”, (o tres vehículos). Para entender este término recordemos brevemente su historia. El budismo (anterior a nuestros dias) se expandió por India durante cerca de 1,500 años, pasando por tres etapas bastante definidas y con una duración de aproximadamente unos 500 años cada una.

  1. La primera etapa. Se caracterizó por su énfasis en el aspecto ético y psicológico de la enseñanza. En este período se estudió la mente con mucha minuciosidad, en especial con respecto a la meditación y los estados de conciencia más elevados. También se prestó mucha atención a la disciplina ética y los preceptos monásticos. Se la describe como una etapa ético-psicológica.
  2. Segunda etapa.Se desarrollaron dos elementos adicionales: la metafísica y la devoción. Aunque sin rechazar los aspectos éticos ni psicológicos anteriores, siguiendo así fieles a la tradición, se exploró con mayor profundidad la naturaleza de la realidad. Además, se acentuó la importancia de la devoción.
  3. Tercera etapa. (Hasta alrededor el año 1.000). Se continuaron las tradiciones anteriores, pero evolucionaron los rituales y se acentuó lo que podría describirse como “meditación iniciatica”. No se trataba ya de una concentración ordinaria meditativa sino de una meditación avanzada, que requería la guía personal de un maestro, previa una iniciación y posteriormente una transmisión adecuada.

En el lenguaje budista tradicional, cada una de estas tres etapas progresivas se denomina yana, que significa “camino” y que también suele traducirse como “vehículo”, porque se trata de un vehículo para la práctica y el progreso espiritual. El término sánscrito triyana hace referéncia a estas tres etapas del budismo indio:

  • El Hinayana o “vehículo pequeño” (ético-psicológico).
  • El Mahayana o “vehículo grande” (devocional-metafísico).
  • El Vajrayana o “vehículo diamantino” (ritualista-yoguico meditacional).

Por consiguiente, aunque el budismo tibetano se describa como una rama del Mahayana, esta afirmación no es exacta ya que parece más bien el resultado de una amalgama de todos ellos:

  • Doctrinalmente: Todas las escuelas siguen el modelo Hinayana con relación a la disciplina y la organización monástica y también con respecto a las enseñanzas básicas, como las cuatro nobles verdades, el noble sendero óctuple, etc.
  • Filosóficamente: En lo que respecta a la filosofía, todas las escuelas tibetanas siguen el modelo Mahayana, en especial las dos grandes tradiciones del pensamiento budista indio: el madhyamika (las enseñanzas del camino medio) y el yogachara (la doctrina que dice que todo es mente).
  • Su ideal: Del Mahayana procede también el ideal espiritual global del bodhisatva.
  • Ritualmente: Finalmente, del Vajrayana o tantra indio derivan el ritual y la meditación iniciatica (esotérica).

Además, en el budismo tibetano no sólo se consideran las tres yanas como tres etapas sucesivas de la evolución del budismo, sino que además también se las contempla como las etapas que cada practicante recorre en su camino espiritual.

Y es por estas razones por las que las escuelas del Tíbet no se pueden diferenciar en tántricas o no tántricas, (como se acostumbra a mencionar en occidente). Todas las escuelas aceptan esa triple estructura, tanto en relación a la evolución histórica del budismo como de la vida espiritual de cada individuo. Todas aceptan las tres yanas y consideran que el tantra es el punto culminante del budismo. En Occidente el tantra se ha malentendido desproporcionadamente. Sin embargo, para los budistas tibetanos, representa la etapa más elevada en la evolución del practicante.

Otra característica común de todas las escuelas tibetanas es que aceptan las mismas escrituras como base canónica (aunque los nyingmapas tienen algunos textos más). Estas escrituras se componen fundamentalmente del Kangyur, en número de 100 (o en algunas ediciones 108), y del Tangyur, con 225 volúmenes.

El Kangyur comprende traducciones al tibetano de sutras y tantras, es decir, todas las obras tradicionalmente consideradas como la palabra del Buda o de sus discípulos iluminados que hablaban bajo su inspiración y guía. Entre ellas se incluyen obras como La Perfección de la Sabiduría, el Sutra del Loto Blanco, el Sutra Lankavatara,... etc, traducidas al tibetano.

El Tangyur consiste en traducciones de comentarios y otros textos expositivos escritos por grandes sabios y filósofos budistas de India (como Nagaryuna, Dharmakirti, Dignaga y otros más). Al igual que todos los libros clásicos tibetanos, estos textos están confeccionados en páginas gruesas, crujientes y alargadas, de resistente papel fabricado a mano, generalmente a base de bambú, y que se guardan dentro de una cubierta de madera, aunque no están cosidas, sino sueltas.



Resumen de las 5 principales escuelas del Budismo Tibetano

(Click en el nombre para ampliar contenidos)
Bon   El Bon es la tradición más antigua del Tibet, al principio con elementos chamánicos y animistas aunque también relacionada con elementos del budismo. Recientemente, el decimocuarto Dalái Lama, Tenzin Gyatso ha reconocido esta tradición como la quinta escuela del Budismo Tibetano junto con la Kagyu, Nyingma, Sakya y Gelug. El Bon influyó mucho en las creencias del Budismo Tibetano, creando una especie de sincretismo religioso.
Nyingma   La orden Nyingma fue fundada en el S. VIII a partir del legado de los primeros introductores del budismo en el Tíbet. Tiene el poder y la simplicidad característicos de todas las instituciones fundacionales, y entre los tibetanos existe un dicho según el cual las enseñanzas ningmas eran para casi-budas. Sin duda, los primeros ningmapas se distinguían por su inteligencia, una energía y una dedicación casi sobrehumanas.
Padmasambhava y los otros maestros ningmas fueron los primeros en someter las deidades de la naturaleza del Tíbet y, probablemente a causa de esto, los ritos ningmas todavía son utilizados directa e indirectamente por las otras órdenes en un esfuerzo por mantenerse en armonía con el entorno.
Sakya   La orden Sakya, que surgió a mediados del S. XI, tenía una actitud crítica respecto a la segunda transmisión del budismo en el Tíbet. Sus fundadores descienden de los primeros discípulos de los maestros indios Padmasambava y Shantarakshita.
Los sakyapas no solo se distinguen por su bondad y santidad, sino también por su profundidad de realización y por una vasta erudición. Los fundadores de la orden procedían de una familia de las clases dirigentes, los Khön, de la región meridional de Tsang, los cuales aportaron una gran habilidad organizadora a la administración de los primeros tiempos de los sakyapas.
La contribución de la orden sakya ha sido enorme en lo referente a la educación de monjes y monjas, a la traducción y edición de numerosos textos budistas clásicos y a la redacción de tratados de una extraordinaria belleza y lucidez; también destacan por haber encargado importantes obras de arte e, incluso, durante los tiempos difíciles del imperio mongol, por haber sabido gobernar con gran prudencia y humanidad.
Kagyu   La orden Kagyu fue fundada en el S. XI por el traductor Marpa (1012-1098) y por el santo y poeta tibetano Milarepa (1040-1123) a partir de las enseñanzas esotéricas y contemplativas derivadas de los mahasidas indios Tilopa y Naropa.
Su gran atractivo reside, pues, en la fuerza de sus tradiciones yóguicas y en el brillante carisma de sus maestros. Los kagyupas originaron las pautas budistas de liderazgo, distintivamente tibetanas, basándose en lamas reencarnados de santidad especial, con lo que rompieron la pauta de dominio por parte de una familia dirigente tradicional e hizo posible su amplia propagación geográfica.
A esta escuela pertenece el Karmapa Orgyen Trinle.
Gelug La orden Gelug se llama a veces el nuevo Kadam, en reconocimiento al hecho que su fundador, el activo visionario Tsong Khapa (1357-1415), se consideraba a sí mismo el renovador de las enseñanzas del gran maestro bengalí del S. XI, Atisha.
Inspirado por el futuro Buda Maitreya, Tsong Khapa hizo todos los esfuerzos posibles para garantizar que la enseñanza budista siguiese llegando a un público cada vez más amplio. Sus enseñanzas destacan por su carácter aglutinador, ya que derivan de las enseñanzas prácticas de todas las órdenes tibetanas anteriores (...) las enseñanzas de la orden Gelup fueron ideadas para adaptarse a la gente más sencilla.
Pertenecen a esta escuela el Dalai Lama y el Panchen Lama.



 

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