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PERLAS DE SABIDURÍA


Recopiladas por: Satsang de Anil Kumar

Conversaciones de Baba con los estudiantes
11 de diciembre de 2002


Considerad este cuerpo como un instrumento

Esa tarde de agosto, Swami empezó a hablar de ciertos aspectos espirituales, de aspectos filosóficos profundos. Cada frase tuvo gran importancia para todos nosotros.

La primera declaración que hizo fue ésta: “Considerad este cuerpo como un instrumento”.

La afirmación es importante por más de una razón. Nosotros consideramos este cuerpo como si fuera nosotros mismos. Más bien, nos identificamos nosotros mismos con este cuerpo, lo que no es cierto, porque el cuerpo va cambiando progresivamente o incluso puede expirar en cualquier momento sin ningún aviso formal. Así es que, ¿cómo podemos considerar que somos el cuerpo? ¿Cuál es el valor de tener este cuerpo? La respuesta es simple.

El cuerpo es un instrumento para la realización del propósito para el que es destinado. El cuerpo es dado, o se obtiene, debido al proceso del nacimiento. Sin embargo, hemos nacido con el objeto de no volver a nacer más. Es para ese fin para el que debemos usar el cuerpo: como un poderoso instrumento en una misión divina.

La segunda declaración que hizo Baba fue la siguiente: “Sabed que Dios es el maestro del cuerpo. Dios es el dueño de este cuerpo”.

Dejadme que la comente, puesto que es necesaria alguna explicación. Esto os ayudará a entender la seriedad y profundidad de esta afirmación. Es por este motivo por lo que quiero explicarlo un poco más.

¿Consideramos que Dios es el maestro de nuestros cuerpos? Podemos decirlo, pero sin tener ninguna experiencia de ello. Si consideráramos a Dios como el maestro de este cuerpo, entonces todas nuestras acciones serían divinas, todos nuestros pensamientos serían divinos, todos nuestros actos serían sagrados y todas nuestras palabras estarían saturadas de Verdad. Pero en realidad, no es así. A menudo, nuestras palabras están llenas de mentiras, nuestras acciones son egoístas y nuestros pensamientos se centran en nuestro propio interés. Así es que, no sólo de palabra, sino también de espíritu, tenemos que aceptar que Dios es el maestro de este cuerpo, lo que será reflejado por nuestros pensamientos, palabras y acciones.

Y la tercera declaración que hizo Baba fue ésta: “Reducid o interrumpid vuestro apego al cuerpo”.

¿Qué significa esto? Debido a nuestro apego al cuerpo, sufrimos más de lo debido. Cuando se tenga conciencia de “yo no soy este cuerpo”, la intensidad del sufrimiento, la gravedad del sufrimiento, será menor. No es que no vaya a haber sufrimiento. Habrá dolor, pero será menor de lo que podía haber sido. Así, nuestra actitud cambiará. Nuestra actitud hacia la vida cambiará cuando estemos menos apegados a nuestro cuerpo y cuando nos identifiquemos menos con él. Eso fue lo que Bhagavan nos dijo.

Y entonces, surgió una pregunta: “¿Por qué estamos apegados a este cuerpo? ¿A dónde conduce este apego? ¿Dónde nos conduce?”. Esta es la respuesta que nos dio Bhagavan: “Nuestra ilusión es la responsable de este apego al cuerpo, la que conduce al dolor, a la miseria o a la tristeza”.

Después de todo, no hay ningún beneficio o ventaja en el hecho de identificarse con el cuerpo, puesto que esto confiere sufrimiento y miseria. Eso es todo. La causa de que exista este apego al cuerpo es la ilusión o el engaño. Bhagavan no quiere que nos equivoquemos respecto a esto. No quiere que nos identifiquemos con este cuerpo.

Y luego surgió otra pregunta: “Swami, entonces, ¿qué es el engaño? ¿Qué es la ilusión?”.

Esa tarde, Bhagavan mencionó de nuevo la misma cita a menudo repetida, la famosa ilustración de los Upanishads: “Ahí hay una cuerda, pero la confundís con una serpiente. De hecho, no es una serpiente, es una cuerda. Es sólo vuestra identificación errónea, vuestra identificación equivocada, la que os confunde y os hace sentir miedo”. Huís de ella, pensando que es una serpiente, pero en realidad no es tal cosa. Es sólo una cuerda. Así es que la identificación errónea, la identificación equivocada es lo que se llama “ilusión”. Así, la Realidad no es entendida. Nos guiamos por la falsificación; nos guiamos por la imposición. Esa es la causa responsable de la ilusión que conduce al miedo.

Entonces, Él puso un ejemplo. Al parecer, un hombre joven estaba llorando. Un alma noble y consciente pasó por allí y le preguntó: “¿Por qué estás llorando, mi muchacho? ¿Qué te ha hecho llorar?”.

El joven respondió: “He perdido a mi madre. Mi madre, que me amaba mucho, ya no está en este mundo. He perdido a mi madre y por eso estoy llorando”.

Y este hombre sabio dijo: “¿Dónde se ha ido? Tu madre está tumbada aquí mismo. Tu madre está justo aquí. No la has perdido. Ella se encuentra aquí, así es que, ¿por qué lloras?”.

Esta historia nos ayuda a comprender que el cuerpo de la madre estaba todavía allí, pero no su vida. Así, si el muchacho consideraba sólo el cuerpo, entonces no había perdido a la madre puesto que el cuerpo estaba delante de él. Pero aún así, el chico lloraba porque, incluso aunque el cuerpo de su madre estuviera ahí, en realidad no era su madre. ¿Por qué? Su vida se había ido. Así, esa identificación errónea con el cuerpo, la equivocada identificación con el cuerpo, es lo que se llama “engaño” o “ilusión”, lo que por consiguiente conduce al miedo y a la tristeza.

Bhagavan puso otro ejemplo: “Pensar ‘yo soy indio’, pensar ‘yo soy ruso’, pensar ‘yo soy americano’ es también una ilusión. Es una ilusión porque, aunque hayas nacido en América y, por tanto, seas americano, no eres Ámerica. Naciste en América y es por eso que eres un ciudadano americano, pero no eres América. Eres diferente. Ahora estás visitando la India, así es que no eres el lugar en donde normalmente vives. Tú no eres tu profesión. No eres tu género. Te encuentras más allá de todo eso. La Realidad no es nada de eso. El auténtico Ser se encuentra por encima de todo ello”.

A continuación, Bhagavan puso otro ejemplo precioso: “El mundo entero es como una bonita mansión, como un bonito edificio, y cada habitación es un país. Considerar que esta habitación es la única en el edificio es una tontería. Este edificio tiene muchas habitaciones: unas de un tipo y muchas otras de otro. Todas las habitaciones juntas constituyen el edificio. De forma similar, el mundo entero es una mansión y las habitaciones son los diferentes países. ¿Qué es lo que nos separa? Sólo los muros de casta, comunidad, raza, nacionalidad, o credo. Eso es todo. Cuando estos muros se eliminan, cuando se acaba con todas estas estrechas cadenas, entonces todos somos Uno: una casta, la de la humanidad, y una religión, la del Amor. La realización de la Unidad es la Verdad. La experiencia de la diversidad, de la multiplicidad y de la pluralidad es el engaño”. Eso fue lo que Bhagavan explicó esa tarde.

Finalmente, terminó diciendo: “Muchachos, desarrollad una amplitud de mente. La expansión es vida; la contracción es muerte. Tened amplitud de mente y vastedad de espíritu. Comprended que es ahí donde encontraréis bienaventuranza, no en la contracción o en la estrechez mental”.

El dinero y Sai Baba nunca irán juntos

Ahora, paso al siguiente episodio. Este incidente es un ejemplo de la vida de Bhagavan. Swami estaba sentado en su Silla cuando, de pronto, llamó a un caballero de entre los devotos. Un hombre anciano con un dhoti y una camisa larga.

“¡Ven aquí!”.

El hombre se adelantó. Bhagavan nos lo presentó a todos nosotros. Dijo que ese hombre era corresponsal de una cadena de colegios en el estado de Karnataka.

Entonces, le miró con seriedad y le dijo: “¿Qué es lo que haces en esos colegios? Has puesto a los colegios Mi nombre. A todos ellos les has denominado colegios ‘Sri Sathya Sai’, pero pides dinero. Está cobrando honorarios. Estás cobrando dinero por los exámenes, por los deportes, por la librería y por todo. Eso está muy mal. No puedes utilizar Mi nombre y pedir dinero. El dinero y Sai Baba nunca irán juntos. No puedes usar Mi nombre si quieres cobrar dinero de esa forma. Estoy totalmente en contra de las recaudaciones de fondos. ¿Comprendes?”.

Ese hombre comenzó a temblar. “Swami, te ruego que me perdones. Lo comprendo”.

Y Baba dijo: “Nada más regresar, devuelve todo el dinero. Devuélvelo todo y escríbeme. Sólo entonces te permitiré entrar en Prashanti Nilayam, no en caso contrario. No es correcto por tu parte poner la educación a la venta. No Me gusta. No lo hagas”.

"Dad ropa nueva sin estrenar si lo quieres llamar Seva"

Más tarde, Swami también hizo un comentario: “Algunos ofrecen ropa vieja a la gente y anuncian que están haciendo servicio. ¿Qué estáis haciendo en realidad? Distribuyendo ropa vieja. Esto no es caridad. Esto no es sacrificio. Simplemente estáis haciendo limpieza de trastos. Eso es todo. (risas) Por eso, si queréis dar ropa, debéis dar ropa nueva sin estrenar. Sólo entonces podéis llamarlo sacrificio o seva. No deis ropa desgastada, rota o vieja y luego lo llaméis caridad. Toso eso no es más que teatro, un reclamo en busca de publicidad. No quiero que hagáis eso”.

En este contexto, debo deciros que en el estado de Karnataka, ¡el Instituto de Medicina le cuesta 25 lakhs de rupias a cada estudiante! Esto añadido a la matrícula regular del instituo y al coste de la pensión y el alojamiento. ¡Tienen que pagar 25 lakhs por adelantado! Sólo entonces serán aceptados.

Swami se rió y se rió y dijo: “Si en vez de estudiar medicina, dejas esos 25 lakhs de rupias en el banco, junto a los 5 lakhs de la matrícula del Instituto, a la tasa de enseñanza, a los honorarios deportivos, a los de los juegos, a las tasas de exámenes, a los costes de librería, y a los más de 10 lakhs destinados a la comida y el alojamiento, eso supondrá una suma cercana a los 35 lakhs. Si pones todo eso en el banco, obtendrás 35.000 rupias (mensuales) como interés. Con eso puedes cruzarte de piernas sin necesidad de estudiar. ¡Serías un maharaja, un rey! Entonces, ¿para qué ir al instituto? ¿Por qué estudiar?”.

Así, hoy la educación se ha convertido en una burla. En Bangalore, en el jardín de infancia de primer grado, ¡tienes que pagar una donación de 25.000 rupias! Para que un niño de tres años de edad tenga acceso al L.K.G. ¾jardín de infancia de primer grado¾ ¡se requiere una donación de 25.000 rupias! La educación se ha vuelto así de comercial y Bhagavan se muestra totalmente contrario a ello. No le gusta.

Y finalmente, Swami dijo: “Si queréis emprender instituciones en Mi nombre, tomadme como ejemplo y sabed que todo lo que digo es Verdad. Podéis verificarlo allí donde vayáis. Mi camino es muy claro y recto. Mis palabras no son nada más que la Verdad. Soy un ideal para todos vosotros”.

El Ramayana tiene un mensaje que transmitir

Ahora vamos hacia el siguiente episodio del mes de agosto de 2002. Esa tarde, más temprano de lo habitual, Swami se sentó en Su silla después de las entrevistas. Estaba de un humor relajado y, mientras me miraba, dijo de buen talante: “Hacedme algunas preguntas”.

No sabíamos qué preguntar o qué no preguntar; qué tipo de preguntas quería; cuál era su estado de ánimo. (risas)

“¿Swami?”.

“¡Sí! Haced algunas preguntas”.

Entonces, pensé que lo conveniente era hacer una pregunta sobre el Ramayana. Eso supondría un menor riesgo. (risas)

Si hacía preguntas sobre cuestiones filosóficas profundas, Él podía decir: “Tú, hombre egoísta, hay muchos estudiantes aquí. Haz preguntas que sean útiles para ellos. Si decía: “Swami, concédeme una entrevista mañana”, Él podía decir: “Esa no es una pregunta. ¡Eres un egoísta! Un pez (fish en inglés) es mejor que un egoísta (selfish en inglés)”.

Así es que pensé que sería adecuado y seguro hacer una pregunta sobre el Ramayana. Dije: “Swami, hay muchas épicas en el Vedanta hindú. La historia de Krishna es el Bhagavatha. La historia de Rama es el Ramayana. La historia de los Pandavas y los Kauravas y su batalla en Kurukshetra constituye el Mahabharatha. Estas tres son importantes épicas. Hay mucha mitología. Sin embargo, estas tres obras son prominentes. Tengo una pregunta”.

“¿Cuál es? Házmela”.

“Tenemos muchas versiones del Ramayana. Un gran santo llamado Tulsidas escribió su propia versión del Ramayana, llamada Ramacharitmanas. Valmiki compuso el Ramayana original. Una mujer de nombre Molla escribió otro Ramayana, el Molla Ramayana. Hay un caballero llamado Kamban que escribió otro Ramayana, el Kamban Ramayana. El sabio Vyasa aún escribió otro Ramayana espiritual, el Adhyatma Ramayana. ¿Qué significan todos ellos? ¿Cuál de ellos es auténtico? (risas) ¿Por qué tantos? ¿Por qué no ocurre así con las otras épicas? ¿Por qué no hay muchos Mahabharatas? ¿Por qué existen sólo muchos Ramayanas? ¿No es confuso? De todas las versiones, ¿cuál es la correcta? ¿Cuál de ellas he de seguir? ¿Cuál de ellas es auténtica?”.

Entonces, Bhagavan se rió. Fue muy compasivo. Dijo: “Existen tantas versiones del Ramayana porque (esta obra) tiene un mensaje que transmitir sobre de qué forma, en el nivel individual, respecto a la conducta social y respecto a la naturaleza ética, uno debería comportarse como jefe de familia, como hermano, como gobernante, como marido, como amigo y como hombre ideal. En el Ramayana se tratan muy bien todos estos aspectos. Los roles social, ético, moral, individual y político… Todos estos roles se reúnen y se resumen en uno, del que se ocupa en detalle esa épica sagrada, el Ramayana. Cada autor se enfocó en uno de esos aspectos. Por eso, tenemos muchos Ramayanas. Algunos se han ocupado en profundidad del aspecto devocional. Otros del aspecto social o del aspecto individual. En diferentes ocasiones, en distintos períodos de tiempo, mucha gente se ha interesado por los aspectos multidimensionales y completos del Ramayana. Por lo tanto, tenemos muchas versiones del Ramayana”.

Si tuvieras plena fe en Dios, nunca cuestionarías sus acciones

Luego, me di cuenta de que podía estar bien que me arriesgara, puesto que Su humor parecía bueno. Por lo tanto, Él sería indulgente. Me arriesgué y dije: “Swami, si Krishna es Dios, ¿cómo se permitió ser parcial con los Pandavas? ¿Puede Dios ser parcial? Los Kauravas también son sus hijos. Debería ser imparcial. El Mahabharatha entero muestra la absoluta parcialidad de Krishna con los Pandavas. Así es que, ¿cómo puede ser Él Dios? No puedo conciliarlo. Sé perfectamente que vas a apoyar a Krishna porque Tú eres ese mismo Krishna, pero aún así no soy capaz de entenderlo. Por favor, explícalo”.

Bhagavan respondió: “Todos tus términos inapropiados, todos tus conceptos erróneos, todas tus interpretaciones equivocadas son signos de tu total y completa ignorancia. (risas) Tu ignorancia es responsable de esta confusión, de este lamentable estado de las cosas. En segundo lugar, no tienes una plena fe en que Krishna es Dios. Si tuvieras plena fe en Dios, nunca cuestionarías sus acciones. Si dices que Krishna era parcial y que, siendo parcial, cómo podía ser Dios, significa que no tienes fe en Krishna como Dios. Así, la falta de fe, la carencia de devoción y la ignorancia son las responsables de esa visión desequilibrada o de esa impresión errónea”.

“Oh, ya veo”.

Ahora, llegó mi turno para responder: “OK, Swami, ¿pero cómo lo justificas? ¿Cómo justificas que Krishna fuera parcial con los Pandavas? Esa es mi pregunta. Soy ignorante; carezco de fe; soy bastante tonto. Lo acepto, pero, ¿cuál es Tu respuesta a mi pregunta sobre que Krishna era parcial hacia los Pandavas? ¿Puede hacerlo de esa forma?”.

Entonces, Swami dijo: “De acuerdo, te daré una respuesta directa. Los Pandavas siguieron a Krishna por completo. Los Pandavas siguieron las órdenes de Krishna total, plena e incondicionalmente, y porque le siguieron del todo, Él les apoyó. Ellos se habían entregado por completo a Él. No era una devoción parcial, condicional o a medio tiempo. La suya era una devoción total. En momentos de humillación, en momentos de placer y dolor, en situaciones de reto e incluso en la guerra, ellos siguieron a Krishna totalmente. Por eso, Krishna les apoyó. ¿Cómo puedes decir que Él fue parcial?”.

“¡Oh Swami! Mi caso está perdido. (risas) Ahora lo entiendo. Dios no puede ser parcial. Él puede parecer parcial, pero sólo debido a nuestra ignorancia. Así, si queremos que Dios nos apoye, que Dios esté de nuestro lado, tenemos que seguir sus órdenes por completo. Debemos desarrollar confianza incondicional en Él”.

Swami respondió: “¡Si lo hubieras sabido antes, no habrías hecho esa pregunta!”.

Entonces dije: “Swami, Tú mismo has dicho que soy un hombre ignorante. Por eso, es natural que hiciera esa pregunta. (risas) Mi pregunta es justificable, mientras que Tu respuesta me ha liberado de la ignorancia. Ya no soy ignorante respecto a los hechos”. (risas)

Todos nos unimos a las carcajadas. Con esto, la sesión de la tarde concluyó.

Dios es sólo uno, no dos

Ahora, pasaré al siguiente episodio del mes de agosto de 2002. Bhagavan empezó con algunas observaciones serias, de nuevo en una línea de pensamiento filosófica y espiritual. Cuando escuchamos a los demás, no tenemos dudas. No tenemos dudas cuando escuchamos a los demás, porque no les escuchamos del todo. Pero, puesto que a Swami le escuchamos con toda nuestra atención, nos asaltan las dudas. Creo que estaréis de acuerdo conmigo. No escuchamos a los demás con plena atención, pero cuando Dios nos habla, estamos totalmente conscientes. Tratamos de entender cada palabra y es por eso que surgen algunas dudas: “¿Es posible? ¿Puedo practicar esto? ¿Por qué estoy pensando sobre eso? ¿Desde cuando?”. Naturalmente, hay gran cabida para las dudas.

Si les hacemos preguntas a otros gurus, pueden darnos algunas respuestas evasivas, como para escaparse de las cuestiones. Así, sus contestaciones no nos satisfacen. Pero, por cortesía, decimos: “Gracias, una respuesta muy buena”, incluso si no lo fue. Sin embargo, en el caso de SwamI es totalmente distinto. Sus respuestas son directas y simples. Él irá directo al tema. No hay lugar para la duda o la ambigüedad.

Esa tarde, Swami mencionó esta declaración: Ekam Eva Adwaithiyam Brahma. Es una afirmación maravillosa con la que debería familiarizarse todo el mundo y que todos deberían saber de memoria, que deberían aprender y repetir. Merece la pena conocerla. ¿Qué significa? Ekam significa “uno”. Eva quiere decir “sólamente”. Así, “sólo uno”. Adwaithiyam Brahma. Brahma es Dios. Adwaithiyam quiere decir “no dos”. Así, el significado es, “Dios es uno, no dos”, “Sólo uno y no dos”.

“Swami, una duda”.

“¿Qué?”.

“Cuando dices ‘Dios es sólo Uno’, ¿no es suficiente? ¿Por qué necesitas añadir ‘no dos’. Ya sé que soy muy malo en matemáticas, de acuerdo, pero si dices ‘sólo Uno’, es suficiente, lo entiendo. Entonces, ¿por qué decir, ‘no dos’? Eva significa ‘sólo uno’. Bien, eso tiene sentido, pero Adwaithiyam Brahma quiere decir ‘no dos’. ¿Por qué debemos añadir eso? ¿Por qué?”.

Entonces, Swami explicó: “Mira, se dice para dar énfasis y para añadir mayor significado. De esta forma no hay posibilidad de que se malinterprete, no hay posibilidad de digresión, de perversión, de mala interpretación o de tergiversación. Dios dijo claramente: “Ekam Eva Adwaithyam Brahma, Dios es sólo uno, no dos”.

Hoy, la vida entera es artificial

Ese día, Swami comenzó a hablar al grupo. De pronto, se volvió hacia un hombre de 70 años de edad y dijo: “Tú llevas a cabo operaciones de corazón, ¿no es cierto?”.

El doctor respondió: “Sí, Swami”.

“Oh, de acuerdo. Esta mañana, visitaste el Hospital de Super Especialidades y volviste a hacerte una revisión, ¿no?”.

“Sí, Swami”.

Entonces, dijo: “Lo sé. Eres un doctor y también un paciente. Eso no importa. Lo sé muy bien. Todos los doctores dicen que ahora estás bien, ¿no es así?”.

“Sí, Swami”.

Entonces, Él añadió: “Puedo estar aquí, pero sé todo lo que está pasando en todas partes. Lo sé”.

Este doctor dijo: “Swami, tengo un marcapasos dentro. Con este marcapasos soy capaz de arreglármelas. Es artificial, Swami”.

Swami respondió: “Todos son artificiales en este mundo, no sólo tú. Hoy, la vida entera es artificial. No te preocupes. ¡No sólo tu marcapasos! (risas) Todos son artificiales. La vida entera es artificial. No te preocupes”.

Y luego, añadió: “ Ah, ¿dónde está tu corazón? ¿Dónde se encuentra tu corazón?”.

“Swami, está dentro”.

“Oh-ho. Tu corazón está dentro, pero el arte está fuera. (juego de palabras en inglés entre heart–corazón y art–arte). Así, cuando el arte viene del corazón será interesante. Pero hoy, incluso el arte es también artificial. El arte no procede del corazón y por eso toda la vida se ha vuelto artificial”.

Eso fue lo que dijo Swami. ¡Oh! Hubo carcajadas y ovaciones, y todo el mundo empezó a reírse.

¿Dónde está Gayathri? Gayathri está en todas partes

Entonces, un doctor hizo a Swami una pregunta: “Swami, ¿podrías por favor hablarnos acerca de Gayathri?”.

Amigos míos, todas estas declaraciones están grabadas. Nada es inventado o dejado a mi imaginación. Para información vuestra, en los últimos 27 meses, todas estas cosas han sido publicadas en la versión en telugu del Sanathana Sarathi. Puesto que ha habido mucha demanda para obtener este material por parte de los devotos de habla inglesa, ahora lo estoy proveyendo. Os lo digo ahora para establecer credibilidad y para convenceros de su autenticidad.

Bhagavan dijo: “Oh, doctor, ¿quieres saber acerca de Gayathri? ¿Dónde está Gayathri?”. Si esta pregunta os la hiciera a vosotros o a mí, diríamos. “Gayathri está dentro”.

“¿Dónde’”.

“En Prashanti Nilayam”.

“¿Dónde”.

“Frente a la Oficina de correos”. (risas)

“¿¿¿Dónde???”.

“Frente a los edificios Round”.

“Oh, ya veo”. (Ese es el lugar donde, dentro del ashram, se encuentra físicamente el Templo de Gayathri).

Luego, Baba dijo: “No. Gayathri está en todas partes. En ti, contigo, sobre ti, debajo de ti, a tu alrededor. En todas partes”.

Vamos a convencernos de lo que dice esta afirmación. Dios es omnipresente. Dios es omnisciente. Dios es omnipotente. Decir que Gayathri está sólo dentro o sólo frente a la Oficina de Correos es ridículo. Gayathri se encuentra en vosotros, con vosotros, sobre vosotros. En todas partes. Eso fue lo que dijo Bhagavan.

A continuación, Él comenzó a explicar el Gayathri Mantra. Dijo que existen tres partes importantes en el Gayathri Mantra. Una se ocupa de la salud del cuerpo; otra se refiere al período de vida o a longevidad; la tercera parte se refiere al espíritu o Atma. Estos son los tres aspectos de los que se ocupa el Gayathri Mantra. ¿Está claro?

El primer aspecto, que se refiere al cuerpo, se llama Gayathri. El segundo aspecto, relativo a la duración de la vida o al principio vital, es Savithri. El tercero ¾el espíritu, la Conciencia, el Atma, el alma¾, es Saraswathi. Así, el Gayathri Mantra tiene tres aspectos: Gayathri, Savithri y Saraswathi, o cuerpo, vida y Atma, que significa el espíritu o la Conciencia. ¿Está claro? (He sido profesor en los últimos 40 años, así es que no creo que debo dudar de mi eficiencia como profesor, ¿no? Puesto que decís que seguís lo que estoy diciendo, me siento feliz).

El Gayathri Mantra tiene otro aspecto, otro plano o dimensión. ¿Cuál es?

Om Bhur Bhuva Suvaha
Tat Savitur Varenyam
Bhargo Devasya Dheemahi
Dhiyo Yonah Prachodayat

(Anil Kumar canta el Gayathri mantra). Venga, ¡repetidlo! (Los presentes, todos extranjeros, recitan tres veces el Gayathri Mantra). Éste es el Gayathri Mantra. Me alegro de que podáis repetirlo perfectamente. ¡Mejor que los propios indios! (risas) ¿Está bien? Sí. Estoy muy contento. ¡Me tomo esto como un milagro de Sai! No estoy aquí para alabaros o halagaros. El hecho es que, debido a la Gracia de Baba, sois capaces de repetir el Gayathri. Debe cantarse de forma perfecta. ¡Bien!

Como estaba diciendo, Swami explicó que hay tres aspectos fundamentales llamados Gayathri, Savithri y Saraswathi. Luego, Él mencionó otra cosa: Bhur, Bhuva, Suvaha. Éstas son las tres palabras importantes que se recitan en el Gayathri Mantra. ¿Qué significan? Bhur es el cuerpo inerte. Esto es lo que se llama “materialización” o el aspecto Gayathri. Om Bhur Bhuva. A continuación viene Bhuva, que significa “vida”, el aspecto Savithri o la “vibración”. La tercera palabra, Suvaha, es el alma, el espíritu, el Atma, el aspecto Saraswathi o la radiación. Así, Bhur es la materialización del cuerpo o Gayathri. Bhuva es vida, Savithri o vibración. Suvaha es Saraswathi, Atma o radiación. Así, materialización, vibración y radiación se corresponden con Gayathri, Savithri y Saraswathi, el cuerpo, la vida y el Atma.

Luego, de pronto, Swami dijo: “La tela está hecha de hilos. Cuando se quitan los hilos, no hay tela, sólo algodón. Del mismo modo, cuando no pensáis en el pasado, éste no existe en absoluto. Cuando no pensáis sobre el futuro, no hay futuro. El pasado y el futuro son producto de vuestros pensamientos. Como los hilos de la tela, cuando se eliminan los hilos del pasado y el futuro, la tela de la mente se desvanece por completo. Desaparece totalmente”.

Y en este punto, Bhagavan añadió: “Vivid en el presente. Pensad en el presente. El presente es Divino. El presente es vida porque el pasado está muerto y el futuro es incierto. Y en el presente, considerad el deber como Dios y el trabajo como forma de adoración. Ese es el mensaje del presente. El futuro es sólo una esperanza, pero no hay mensaje en él. ¿Dónde está la esperanza que uno debería vivir? El pasado no tiene mensaje porque se ha ido. Sólo el presente tiene un mensaje. ¿Cuál es ese mensaje? El deber es Dios. El trabajo es adoración”.

Y a continuación, Bhagavan dijo: “Sabed y comprended claramente que vuestro cuerpo, vuestra mente y vuestros sentidos son todos negativos y que el Atma, Parabrahman, la Conciencia, el alma, es positivo. Todo en este mundo es negativo”.

Y más tarde añadió: “Yo, Brahman, Atma, Dios, el espíritu, el Alma, la Conciencia, son todos sinónimos. Todos estos términos significan lo mismo. No hay nada de lo que preocuparse”.

“Conocí a esta mujer en Mumbay hace 40 años”

De repente, Swami miró a los doctores y dijo: “Esta mañana visitasteis el Hospital de Super especialidades de Puttaparthi. Debéis haber visto el paciente que logró una inyección que costaba 75.000 rupias, dada sin ninguna expectativa, ni siquiera un “gracias”. Esto es lo que debéis saber. Vosotros, doctores, también debéis saber acerca de los técnicos de nuestro hospital. Hay dos estudiantes post-graduados de nuestra Universidad, más dos mujeres dietistas del Campus de Anantapur. Debéis saberlo”.

Y luego, se volvió hacia una señora y la dijo: “Sabéis, conocí a esta mujer en Mumbay hace 40 años. Está todavía viva porque es fuerte. ¡Qué recuerdo! Su casa se encuentra muy cerca de Dharmakshetra, en Mumbay. Perdió a su marido y, tras algún tiempo, quiso casarse de nuevo. Le dije: ‘No vuelvas a casarte otra vez. Tienes un bebé. Cuida de él’. ¿No fue así?”.

La mujer comenzó a llorar. Ahora, ella es una doctora que presta mucho servicio en Daharmakshetra, Mumbay; una doctora eminente.

Swami la miró y le dijo: “Si te hubieras casado otra vez, no hubieras siso una doctora como eres ahora. No habrías podido prestar tanto servicio como el que prestas ahora. No habrías podido ocuparte de tu hija”.

Y, de inmediato, Él miró a otra chica y dijo (señalándola): “Ella es tu hija y también es doctora, lo sé. Tú también eres doctora, lo sé. En aquel entonces, sólo eras un bebé”.

Todo el mundo se quedó muy sorprendido. Swami miró a esta chica y le dijo: “Tu madre sacrificó muchas cosas. Es tu deber cuidar de ella. Tu vida es todo para ella, así es que sírvela. Es tu deber hacerla feliz. Haz lo posible para que nunca derrame ni una lágrima. Es tu obligación”.

Eso fue lo que Bhagavan dijo, e inmediatamente materializó unos pendientes para la chica y unos pendientes de diamante y una cadena para la madre.

Luego, bendijo a todo el mundo: “Que tengáis una vida larga, saludable y pacífica”. A continuación, distribuyó prasadam a todos y se hizo varias fotografías con ellos.

Con esto, cerramos los episodios del mes de agosto.

29 de Noviembre de 2002 - Mi visita a ‘Alike’

Ese mes, el día 29, ocurrió un importante acontecimiento en mi vida, que me gustaría mucho compartir con vosotros. El 29 de Noviembre fue el día de la inauguración de un hospital construido por Bhagavan con un coste de un crore de rupias. Se encuentra en un lugar llamado Alike, a una hora y media de distancia desde Mangalore, en el estado de Karnataka.

Esa gente vino y le pidió a Bhagavan que inaugurara el hospital. El hospital se terminó y los doctores seleccionados estaban listos. Entonces, Swami dijo: “Estoy tan ocupado aquí con los devotos, que voy a enviar a Anil Kumar a inaugurar el hospital”.

Fui a ese auspicioso acontecimiento, a inaugurar el hospital en nombre de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. La recepción, la hospitalidad, la atención, la cortesía que me prodigaron fueron como si hubiese sido el propio Baba el que hubiera estado allí. Volé hasta Mangalore y desde allí viajé en coche. El mismo Swami me dio los billetes de avión. Dijo: “Tengo los billetes preparados. Vete hasta allí, donde te recibirán en un coche”.

Sé algunas cosas; Me siento familiarizado con muchas cosas, pero a veces me quedo totalmente desconcertado. Mi viaje desde Mangalore hasta Alike fue parecido a nuestro viaje a Kodaicanal. Todo lleno de montañas y vegetación, bonitos árboles y una atmósfera fresca, nubosa y maravillosa. ¡Como el paraíso! ¡Ah! Enormes árboles de jackfruit, árboles de betel, llantenes, palmeras y cascadas. ¡Ah! Durante una hora y media. ¿Cómo me lo podía tomar? Me sentía extremadamente feliz, amigos míos. Soy totalmente consciente de la verdad que estoy compartiendo con vosotros.

A lo largo de todo el camino, había un gran número de pueblos. Cultos e incultos, ricos y pobres, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, civilizados e incivilizados; campesinos, granjeros y obreros; hindúes, musulmanes y cristianos… Todos los que vi en el camino, me creáis o no, juntaban sus manos y decían: “¡Sai Ram! ¡Sai Ram!”. Eso es todo. Más tarde, me enteré de que le decían lo mismo a todo el mundo. Saludaban a todos de esta forma. No vi a nadie que fumara. No vi a nadie que fuera alcohólico. No oí a nadie que gritara. No escuché a nadie insultando o usando un lenguaje desagradable. Todos ellos eran pacíficos y estaban llenos de bienaventuranza. ¡Fue bastante increíble!

Luego, vi el pueblo. Alike tiene cinco instituciones educativas, todas construidas en lo alto de las montañas, con unos 1500 alumnos. El área entera se extiende sobre 200 acres. Es tan vasto, que tienes que ir en coche para llegar a ciertos lugares. Hay patios de recreo en el valle y un estadio. La casa de huéspedes se encuentra en otra cima. Cuando salía fuera y me quedaba de pie en la terraza, podía disfrutar del amanecer por la mañana y del atardecer por la tarde. Detrás de mí, había grupos de montañas, mientras que enfrente había valles y, más allá, en la parte alta de las montañas, las instituciones educativas. Por la mañana, había neblina, nubes, parches de niebla y alondras. ¡Ah! El cielo no puede ser más hermoso que esto. Sí, lo digo con toda la intención, ¡100%!

Luego, algunos empezaron a servirme. Todo estaba a punto, limpio y perfecto. Me sirvieron mi café de la mañana. No estaba muy, muy caliente. (risas) Así es que di un sorbo y lo dejé sobre la mesa. En diez minutos, otro caballero trajo un café caliente, caliente. (risas) Lo probé. Entonces, empecé a preguntar: “Muchachos, ¿quiénes son esos dos? (refiriéndose a quienes le habían servido)”.

Ellos respondieron: “Uno es el director del Instituto y el otro el director del Albergue”. ¡Cada uno de ellos poseía título de PHD (Doctorado en Filosofía)! Amigos míos, todo puede ser verificado. Alike es un lugar donde todo el mundo es brahmacharya, como sanyasis con votos, solteros, como monjes en un monasterio o en la Iglesia Católica. Ninguno está casado. Visten un lanchi y un lunghi como los Tamiles (algodón blanco simple que se lleva alrededor de la cintura con una toalla blanca sobre los hombros). Es muy difícil decir quién tiene un título de doctorado en Filosofía y quién tiene un título de Master. Todos ellos son así de sencillos.

A continuación, me llevaron a sus instituciones. Muy bonitas. Todos los estudiantes son chicos. Todos decían: “Sai Ram, sir, Sai Ram, sir”. Todos saben recitar los Vedas. Todos ellos forman parte de bandas de música. Todos ellos cantan bhajans. Visión Sai, imaginación Sai e ideales Sai. Todos ellos han “tomado forma” 100% allí, en Alike.

En el momento en el que regresé, Bhagavan me dijo: “Ven, Anil Kumar, ven. ¿Te gustó Alike?”.

“Swami, tiene un gran valor educativo. Es un campamento espiritual. No fue un picnic, realmente no fue sólo un viaje de placer de fin de semana para cambiar de escenario. Es un lugar para la iluminación. Es una experiencia emocionante y excitante”.

Baba Dijo: “Eso es por lo que te envié”.

Le mostré todas las fotografías. El hospital también estaba construido en lo alto de una montaña. Era un edificio pequeño con césped y flores por todas partes. Los doctores son muy cualificados y preparados. Bien, no podía creerlo.

Hace tiempo, había un devoto que ya no se encuentra entre nosotros. Él era bramhacharya, un sanyasi, que solía venir aquí como miembro Seva Dal. Inspirado por la Divinidad de Bhagavan, este devoto donó a Bhagavan Sri Sathya Sai Baba la propiedad entera ¾unos 200 acres¾, donde hoy se localizan estas instituciones. Su carácter ejemplar inspiró al resto de la gente allí y de este modo, hoy podemos ver todas esas instituciones educativas. Con esto os dejo.

¡Qué Bhagavan os bendiga!

El profesor Anil Kumar cerró su charla exclamando “Jai Bolo Bhagavan Sri Sathya Sai Baba Ji Ki. ¡Jai!”.


 

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