WEB SOLIDARIA CON TODOS LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO
    Principal  |   Índice de contenidos  |   Quiénes somos  |   Útiles  |   Libro de visitas  |   Glosario
1 Usuarios conectados

Inicio
I N D I A
E s p i r i t u a l i d a d
Indice de contenidos
Hinduísmo
 ¿ Religión o espiritualidad ?
 Hinduismo: Introducción
 Resumen
 Vishnu
 Shiva
 Avat. de Vishnu: KRISHNA
 Avatares de Vishnu: RAMA
 Kali y Durga [Cas]
 Kali i Durga [Cat]
 Sarasvati
 Ganesha
 Símbolos cultu y suerte
 Breve glosario hindú
 Literatura Hindú
  Textos fundamentales
  El Vedanta
  El Vedanta Advaita
  Los Vedas
  Los Upanishads
  El Baghavad Gita
  El Mahabharata
  El Ramayana
 Escuelas y maestros
 Sri Aurobindo
 Ramakrishna
 Swami Vivekananda
 Jiddu Krishnamurti
 Ramana Maharshi
 Nisargadatta Maharaj
 Amma Amritanandamayi
 Osho
 Osho - Voces críticas
 Sai Baba de Shirdi
 Sathya Sai Baba
Budismo
Budismo-Zen
Jainismo
Sijismo
Islam
Sufismo
G l o b a l i z a c i ó n
T I B E T
B a n g l a d e s h
N e p a l
S r i L a n k a

 
Tablón anuncios INDIA Tablón INTERNACIONAL Planning voluntarios Mundo ONG

  
Literatura HindúEL VEDANTA ADVAITA



EL MARCO DEL VEDANTA ADVAITA

Ernesto Ballesteros

Extracto de su magnífica obra "LAS ENSEÑANZAS DE RAMANA MAHARSHI"
publicado por Editorial Kairos y que recomendamos especialmente adquirir
por su elevado interés y su claridad de conceptos.


En la India hay seis darshanas que asumen los Vedas como una verdadera revelación (y por ello se consideran ortodoxas o astika), que son: Purva Mimamsa, Uttara Minumsa (Vedanta), Yoga, Samkhya, Vaisheshika y Nyaya, y otras que no aceptan la existencia de una realidad divina que pueda revelar nada a los hombres (y por ello se juzgan heterodoxas o nastika), entre las que podemo destacar el budismo, el jainismo, los charvakas y otras. Esta distinción entre astika y nastika es una diferencia de manual, demasiado clasificatoria y ambigua para tomarla al pie de la letra, pues algunos astika u ortodoxos, como los advaitas, no creen en una realidad divina independiente del acto de conocimiento, y muchos nastika o heterodoxos, como los budistas, respetan profundamente las doctrinas védicas aunque no admitan su origen divitio en sentido estricto.

Desde la clásica obra de Max Müller (Los seis sistemas filosóficos de la India, 1899), el término sánscrito darshana suele tomarse como escuela o sistema filosófico, aunque en su verdadera acepción sólo significa "aspecto" o "punto de vista" de la verdad y de ningún modo "sistema" o "doctrina" que niegue (o siquiera se oponga) a las demás, como en la filosofía occidental.

Dentro de las seis darshanas ortodoxas citadas por Müller existen notables diferencias entre las que se nutren en sentido estricto de la revelación (Shruti y Smriti) y las que surgen de la meditación o investigación humana (Anvikshiki). Descendientes directos de la revelación védica suelen considerarse el Purva Mimamsa y el Uttara Minumsa o Vedanta, mientras que las otras cuatro darshanas: Samkhya, Yoga, Vaisheshika y Nyaya, pueden considerarse originadas en la investigación humana o anvikshiki. ¿Qué queremos decir con ello? Para distinguir esta procedencia divina y humana del conocimiento es necesario penetrar, siquiera fugazmente, en el proceso histórico hindú.

A principios del segundo milenio, los arios entraban por el noroeste de la India conduciendo penosamente sus rebaños y conducidos a su vez por los brahmanas, una casta sacerdotal depositaria de la antigua revelación divina (Shruti) recordada y recitada en los cuatro Vedas todavía por escribir. Junto a esta "tétrica" (cuádruple) colección de himnos (Rik), melodías (Samam), sacrificios (Yajus) y fórmulas mágicas (Atharva), traían gran cantidad de leyendas y relatos míticos (itihasa y smriti) y una rudimentaria miscelánea de fonética, ritual, gramática, etimología, métrica y astronomía (el famoso anga).

Al llegar al Indostán, aquellos bravos ganaderos ritualistas y agresivos, se encontraron con unos pueblos agricultores que poseían sistemas de conocimiento más antiguos que los suyos y tal vez más elevados y complejos, entre los que destacan un dualismo cosmológico-filosófico denominado Samkhya (¿emparentado con arcaicas doctrinas mesopotámicas?), y un original conocimiento psicosomático conocido como Yoga destinado a mejorar la salud, prolongar la vida y enriquecer la experiencia.

Ni los arios condenaron los antiguos conocimientos teóricos de la anvikshiki, ni los primitivos pobladores indostánicos pudieron librarse de la shruti, que complicó sus creencias con infinidad de dioses y múltiples sacrificios que había que realizar meticulosamente mientras se cantaban extrañas melodías que sólo conocían los brahmanas. De esta unión (o yoga) de arios y dravidianos, se produjo la fecunda simbiosis del hinduismo que había de asombrar al mundo durante siglos.

La darshana más antigua, el Purva Mmansa o "Primeros Comentarios", es una mera exégesis de los Vedas, una colección de fórmulas e instrucciones rituales sobre la realización de los cantos y sacrificios védicos. Sin embargo, el Uttara Mimamsa o "Segundos comentarios" más conocido como Vedanta, es una elevada síntesis de los conocimientos religiosos de la Shruti y los filosóficos y psicológicos del Samkhya y del Yoga. El resultado de esta perfecta síntesis del Vedanta (fin o plenitud de los Vedas), es uno de los pensamientos más elevados y maduros de la humanidad.

Las otras dos darshanas, Nyaya y Vaisheshika, son dos grandes compilaciones de lógica y sistemática de las que no podemos ocuparnos con detalle. (Sería conveniente que alguien estudiara la procedencia de la lógica de Aristóteles, casi perfecta y sin precedentes helénicos conocidos, que Schopenhauer atribuye a textos importados de la India por su sobrino Calístenes. ¿Qué textos Nyaya manejó Aristóteles?).

Del mismo modo que no podemos entender la lógica de Aristóteles sin un precedente, es imposible comprender el Vedanta o Uttara Mimamsa a partir de los ingenuos comentarios ritualistas y sacrificiales del Purva Mimamsa. Entre el conocimiento religioso y ritual de los Vedas, cuyo fin primordial era la prolongación de la estirpe y la conservación de los rebaños, y la portentosa sinfonía filosófica del Vedanta que deslumbró a Schopenhauer con tanta fuerza como el "divino Platón y el asombroso Kant", hay un largo camino que sólo puede ser recorrido con la ayuda del Samkhya y el Yoga que, como todo el mundo sabe, no proceden de los Vedas sino de fuentes autóctonas mucho más antiguas. Probablemente no fueron brahmanas (o no fueron sólo, ni preferentemente, brahmanas) los que realizaron esta portentosa síntesis del conocimiento humano que se conoce como Vedanta, sino esforzados ksatriyas que a partir del siglo VIII/IX a. d. C., se retiraron a los bosques liara concebir las upanishadas (doctrinas secretas) y escribir las aranyakas (libros de los bosques), como puede inferirse del Mahabharata, cuyos grandes protagonistas son ksatriyas, y de otras grandes doctrinas del pensamiento indio, cuyos fundadores fueron ksatriyas como Buddha o Jaina. (Aunque Foucher y otros indólogos lo sostienen así, no parece el momento más oportuno para entrar en polémica de tanto calado.)

Sea obra de brahamanas o de ksatriyas, el caso es que el Vedanta o Uttara Mmansa se subdivide en tres grandes ramas:
  1. Advaita (no dualismo), basado esencialmente en la obra de Gaudapada y Shankara (ss. VII VIII IX d. C.)
  2. Vishishtadvaita (no dualismo cualificado), basado tradicionalmente en la obra de Ramanuya (ss. XI-XII d. C.), y
  3. Dvaita (dualista), relacionado con la obra de Madhyacharya (s. XIII d. C.).

Ya hemos anticipado que el pensamiento de Sri Ramana Maharshi suele inscribirse en el Vedanta. Advaita, que defiende una concepción no dual de la realidad, aunque en este sentido es preciso añadir unas cuantas consideraciones.




 

mail
infoindia@indiga.org



Fundación Vicente Ferrer
Locos de la colina



VOLUNTARIADO
EN CALCUTA
A j u t s i - India
hacesfalta.org
CanalSolidario