UPANISHAD designa a cada uno de los casi 150 libros sagrados del hinduismo, escritos en idioma sánscrito, se calcula que entre los siglos VII y V a.C. El término Upanishad esta formado por la combinación de tres vocablos: "Upa" que significa "próximo", "ni" que significa "debajo" y "shad" que significa "permanecer sentado". Por tanto, "Upanishad" significaría; "permanecer sentado junto al maestro (para recibir sus enseñanzas).
Existen unos 150 Upanishads (108 según el número cabalístico establecido por la tradición), la mayoría de las cuales están escritos en prosa con algunos rasgos poéticos. Las extensiones de los diversos libros es bastante variable. Se piensa que su presentación, tal como la conocemos hoy día, se adoptó entre los años 400 y 200 a.C. Por lo tanto representan un aspecto del hinduismo védico casi tardío (no obstante, se cree que algunos textos fueron compuestos en el siglo VI u VII a.C.).
Para los hindúes, estos textos fueron todos escritos por Viasa, a finales del Dvápara Yuga, entre el 3200 y el 3100 a.C. aproximadamente. Sin embargo, la mayoría de los historiadores actuales creen que fueron compuestos del siglo VI a.C. en adelante.
Frente a la religión oficial expresada en los Vedas, los Upanishads presentan una nueva cultura, ligada al mundo de los artesanos y comerciantes de las ciudades del norte de la India, que concibieron unas formas de vida y de gobierno más flexibles y participativas. Grupos de religiosos, fatigados por las interminables y mágicas litúrgias de la religión oficial, se retiraron a los bosques para vivir como ascetas o ermitaños, elaboraando conclusiones propias que luego difundieron. Este ambiente, pudo suponer un cierto rechazo a la religiosidad y ceremonias de los Vedas y reaccionaron contra el poder de los sacerdotes bráhmanes. Entonces se escribirian los Upanishads juntamente con la aparición de nuevos grupos religiosos, como el Jainismo y el Budismo (600 a. C.).
Frente al politeísmo de los Vedas, la doctrina upanishádica defiende la existencia de una divinidad Brahman única y absoluta, que a veces se identifica con el creador del universo, Brahma, a veces con su conservador, Vishnu y otras con su destructor, Shiva.
En el segundo libro de los Upanishads, la divinidad se describe así:
"El Absoluto es como un terrón de sal que se disuelve en el agua y no hay manera de retenerlo en las manos; pero que si se extrae el agua, la sal queda ahí. Así es ese gran ser infinito, ilimitado."
En los Upanishads se dice que el hombre está conectado con la divinidad y puede llegar a identificarse con él «a través del hilo que une este mundo con el otro mundo y con todas las cosas». La salvación consiste en comprender que la realidad eterna es igual al atman, el alma de cada individuo.
Para la nueva doctrina, todo lo que sucede está constantemente cambiando, siguiendo un ciclo que se repite. En ese ciclo, cada ser persigue realizar su dharma, aquello para lo que está hecho. El dharma del agua es fluir; el del fuego, quemar; el del pez es nadar; el del ave, volar. El dharma del ser humano consiste en alcanzar la salvación y unirse a la divinidad.
Los conceptos filosóficos contenidos en los Upanishads dieron lugar a una de las seis doctrinas ortodoxas (dárshanas) del hinduismo, el Vedanta.
El tema principal de los Upanishads es la naturaleza del Brahman (el alma universal) y la doctrina fundamental expresada es la identidad del atma con el Brahman. Los Upanishads expresan las formulaciones de esta verdad doctrinal, aunque también se tratan otros temas como la naturaleza y el propósito de la existencia, diversas formas de meditación y culto, escatología, salvación y se expone de manera bastante detallada la teoría de la transmigración de las almas.
Los Upanishads reconocidos como tales, son las que reflejan aspectos concretos del pensamiento védico y están, por tanto, conectadas a uno de los cuatro Vedas, a saber: Rigveda, Yajurveda, Sâmaveda y Atharvaveda.