Arjuna, el héroe de los Pandavas, ante la inminencia de la lucha contra el ejército Kuru, integrado por sus amigos y parientes, se desalienta y renuncia a destruirlos. Su auriga Krishna -octavo avatar de Vishnu- le recrimina tal proceder: para un guerrero no hay mayor bien que una guerra justa, y sería un deshonor retroceder. A continuación, le revela la naturaleza engañosa del universo, sobre la que debe imponerse el hombre de seguro entendimiento a través de la acción, no codiciosa de los frutos. Las insondables enseñanzas de este breve diálogo -integrado en la magna epopeya Mahabharata y cima indiscutible de la literatura espiritual- culminan en la terrible trasfiguración de Krishna en todo su poder y majestad, que "hasta los propios dioses desean contemplar". Recobrado el ánimo con el conocimiento, Arjuna se dispone serenamente al combate.
|