El Budismo nace como fruto del largo camino emprendido por el príncipe Siddahartha Gautama, hacia en siglo 6 a.C. . Nació en el seno de una familia principesca, siendo su padre el caudillo del clan de los Sakyas, en el actual Nepal. Ya de pequeño era propenso a la contemplación y los adivinos ya habían vaticinado en su nacimiento su futura santidad y grandeza espiritual.
El príncipe, que vivía rodeado de lujo, descubre la existencia de la vejez, la enfermedad, y la muerte. Agobiado por la visión del sufrimiento intenta buscar un sentido a la vida; abandona a su esposa y su joven hijo cuando tenia 29 años. Convive con ascetas, renuncia a una vida llena de comodidades, pero no logra una respuesta satisfactoria. Se da cuenta de que el camino elegido de dura austeridad y castigos corporales quizás no es el más adecuado, piensa que un cuerpo muy maltratado no es el mejor vehículo para alcanzar un gran fin espiritual. Adopta un Camino Medio, no tan riguroso materialmente y finalmente entra en meditación hasta que consigue la iluminación. Conseguida la liberación y convertido en un Buda (Iluminado, despierto) decide, comunicarla al resto de la humanidad. Esto sucedía hacia el 566 - 489 (a.C.)
Como todas las obras en las que está envuelto el ser humano, el budismo con el tiempo dió lugar a varias tendencias con ligeras variantes. Las dos grandes corrientes son:
La "
Theravada" (Doctrina de los Mayores), también conocida como "
Hinayana" (Pequeño vehículo -personal, sólo sirve para uno mismo-), que pone el acento en la ascesis, el autodominio, el esfuerzo personal. Su objetivo es la liberación personal, y su ideal es el Arhat, la persona que se libera de las pasiones. Es un camino más para monjes que para laicos ya que exige renunciar a deseos, al matrimonio, y mantener un régimen estrictamente vegetariano. El camino al
nirvana es algo individual e implica la total desaparición del mundo manifiesto. Practicado en Sri Lanka, Mayanmar (Birmania), Camboya, Tailandia y en general por todo el sudeste asiático.
La "
Mahayana" (O Gran Vehículo - todos los seres caben en él-) que acentúa la compasión, la renuncia a la propia liberación con el fin de liberar a otros seres, las buenas obras y es más teísta. La creencia combinada de todos sus seguidores llegará a ser lo suficientemente grande como para abarcar a toda la humanidad y conseguir su salvación. Es una opción menos austera y ascética, más suave y emplea mas ritos e imágenes que la Hinayana. A partir de esta tendencia Mahayana se desarrolla el budismo "
Tántrico", importante en el budismo lamaísta o tibetano.
El ideal de Mahayana es el
bodhisattva, un personaje que si bien está en camino de convertirse en Buda, renuncia a ello movido por la compasión a fin de regresar al mundo para ayudar a despertar a otros seres, tarea tan imposible de realizar como vaciar el mar. A esta aspiración se le llama
Bodhicitta (espíritu de la iluminación). Las referencias a observar son el tributo a Buda, seguir el dharma (doctrina de Buda) y participar en la comunidad de seguidores de Buda). Está difundido por Nepal, norte de la India, Tibet, Mongolia, Corea, Vietnam, Japón y China.
Otra forma del budismo es el
Vajrayana (Vehículo del rayo). Su objetivo es también la liberación de todos los seres, partiendo de la idea de que uno mismo y todos los demás sin excepción somos ya, en este mismo momento, Budas, y nuestro objetivo es tomar consciencia de ello, despertar nuestro Buda dormido. La diferencia con el Mahayana está en las técnicas para hacerlo, ya que el Vajrayana emplea todo el potencial disponible, es decir, nuestras emociones más intensas, para transformarlas en cualidades. Se le llama también "Vehículo del Relámpago", porque puede llevar a la Iluminación en una sola vida.
El Vajrayana se centra en rituales mágicos secretos y en el culto a divinidades femeninas. Este
Vehículo Diamantino recurre a técnicas de yoga, meditación y magia. Se asocia con ceremonias secretas, recitación de mantras místicos y orgías. Su ideal es entrar en armonía con el cosmos a fin de poder manipular la energía interna y externa al individuo. Se desarrolló en el norte de la India en el siglo 7 d.C. paralelamente al hinduismo tántrico. El poder mágico que conlleva requiere la constante vigilancia por parte de un maestro o Lama. Por esto la modalidad Tibetana se denomina también Lamaismo.
Otra variación del budismo es el "
Zen" con sus numerosas e importantes escuelas en Japón con especiales características.