as semillas y los cultivos han sido siempre festejados como fuentes de renovación de vida y como símbolos de fertilidad. En Asia, el arroz ha sido siempre una fuente importante de nutrición y de identidad cultural.

El arroz se desarrolló como fuente de comida en Asia. El arroz asiático, Oryza sativa, tiene dos subespecies: Índica y japonica. Las variedades japonica son más cortas, más redondas y más translúcidas, mientras que las variedades Índica tienen unos granos más largos y finos, que no se apelmazan al cocinarlos.

En Japón, el arroz y los arrozales son importantes metáforas del "yo". Según Ernike Ohnuikí?Trerney, autor de Ríce as Self, "los ritos agrarios representan un ciclo cósmico de intercambio de dones durante el cual se ofrece una nueva cosecha de arroz a cambio de las semillas originales proveídas por las deidades".

 
En la India, se identifica el arroz con el prana, o aliento de la vida. Antes de que la Revolución verde introdujera monocultivos que destruyeron la diversidad de especies, se cultivaban más de doscientas mil variedades de arroz en la India. Al ir evolucionando, estas variedades autóctonas de arroz habían logrado sobrevivir a inundaciones y a sequías, crecer en terrenos elevados y ecosistemas costeros, y ofrecer un sabor mejorado y un valor medicinal.

En el subcontinente indio, se ha cultivado arroz basmati durante siglos y hay referencias a él en los textos antiguos, en el folclore y en la poesía. Esta variedad naturalmente perfumada de arroz ha sido siempre muy apreciada y ávidamente codiciada por los extranjeros.

Los años de investigación de diferentes cultivos de basmati por parte de agricultores indios y pakistaníes han dado como resultado una gama diversa de variedades de basmati. Sus cualidades superiores son el resultado de la cría, el desarrollo y la innovación informales llevados a cabo por esos agricultores.

Hoy en día, se cultivan en la India veintisiete variedades distintas documentadas de basmati. Navdanya, un programa de conservación de semillas nativas, ha guardado, recogido y distribuido catorce variedades de basmatí.


En los últimos años, el arroz basmati ha sido uno de los productos de la India cuya exportación ha tenido un crecimiento más rápido. Cada año, la India cultiva 650.000 toneladas de basmati, que cubren entre el 10 y el 15 % de la superficie total de terreno cultivado con arroz en la India. Anualmente, se exportan entre 400.000 y 500.000 toneladas de basmati. Los principales importadores de basmati indio son Oriente Medio (el 65 %), Europa (el 20 %) y Estados Unidos (de un 10 a un 15 %). A 850 dólares por tonelada, el basmati indio es el arroz más caro de los que importa la Unión Europea. El basmati pakistaní cuesta 700 dólares por tonelada y el arroz fragante tailandés cuesta 500 dólares por tonelada.

No obstante, una patente reciente amenaza con piratear la innovación de los agricultores y con monopolizar ese comercio. El 2 de septiembre de 1997 se le concedió a RiceTec, Inc., con sede en Texas, la patente número 5.663.484 sobre las variedades y los granos de arroz basmati, RiceTec obtuvo derechos de patente sobre el arroz y los granos basmati a la vez que comercializaba ese arroz a través de marcas como Kasmati, Texinati y Jasmati. La patente hará posible que RíceTec venda a escala internacional lo que afirma ser una nueva variedad de basmati, desarrollada con el nombre de Basmati.

La variedad Basmati patentada por RiceTec se derivó a partir del basmatí indio cruzado con variedades semienanas, incluidas las variedades índica. Estas variedades son las de los propios agricultores, las que habían desarrollado en el subcontinente indio durante varios siglos. El método de RiceTec de cruzar diferentes variedades para combinar sus rasgos ?en este caso, las obtención de las características del Basmati a partir de las características de variedades basmati y semíenanas? no es ninguna novedad. Se trata de un método común de mejora de especies, que cualquiera que esté familiarizado con ese arte conoce. Pero la Oficina de Patentes v Marcas Registradas de Estados Unidos ha concedido a RiceTec una patente amplia y ha denominado el Basmati de RiceTec y el método por el que se desarrolló como "novedosos" y generadores de un arroz con "características similares o superiores a las del arroz basmati de buena calídad".

Se supone que las patentes han de ser concedidas a invenciones industriales que son novedosas en modos que no resulten del todo obvios. Pero el aroma del arroz Basmatí, que la patente considera como algo nuevo, no es novedoso. El Basmati de RiceTec no puede ser novedoso y similar al basmati tradicional al mismo tiempo. La propia derivación convencional de variedades a partir del cruce de otras no es original y tiene mucho de obvia. De hecho, la patente de RíceTec considera la derivación como una forma de creación y la piratería como un modo de invención. La Oficína de Patentes de Estados Unidos no ha protegido la invención sino la biopiratería.

La patente de RiceTec sobre el basmati ejemplifica los problemas inherentes al patentado de recursos vivos. Reclamar la invención de variedades de plantas supone una negación de la creatividad de la naturaleza, por un lado, y de la de los agricultores, por el otro. Sí se sostiene esa falsa alegación de invención, podría ser utilizada, de hecho, para penalizar a los cultivadores y cultivadoras de basmati por infringir la patente de RiceTec. Los agricultores indios que cultivan basmati podrían ser obligados a pagar royalties a RíceTec.

Los costes para la agricultura india serían enormes. Se pondrían en peligro los medios de vida de doscientos cincuenta mil agricultores que cultivan basmatí en la India y en Pakistán. Los monopolios de mercado excluirían a los innovadores originales del acceso que les corresponde por derecho propio a los mercados locales, nacionales y globales.

La piratería del basmati es sólo un ejemplo de cómo las compañías están reclamando "derechos de propiedad intelectual" sobre la biodiversidad y las innovaciones autóctonas del Tercer Mundo, robándoles a los pobres los últimos recursos que les permiten sobrevivir fuera del mercado global. Otros ejemplos incluyen las patentes sobre la pimienta, el jengibre, la mostaza, el nim y la cúrcuma.

FUENTE:
"LA COSECHA ROBADA" de Vandana Shiva.
El secuestro del suministro mundial de alimentos.
Editorial Paidós