Sucesivas cosechas perdidas y la acumulación de deudas, están llevando a la desesperación a los recolectores de cacahuetes de la región de Rayalaseema (Al norte del distrito Anantapur),zona ya de por si propensa a las sequías. Una alarmante situación enfrenta al distrito de Anantapur con algunos infortunados agricultores que han recurrido al suicidio para acabar sus penurias y miserias.

En los últimos 15 días, una docena de granjeros y cuatro niñas pertenecientes a las familias de los agraicultores, han puesto fin a sus vidas ingiriendo pesticidas, los mismos destinados a acabar con las plagas de sus cosechas.

Sin embargo, ha faltado la respuesta del gobierno del estado ante la emergencia de la crisis. El Primer Ministro de AP, N. Chandrababu Naidu ha rechazado el conceder una ayuda a fondo perdido para las familias de las víctimas (de alrededor de 100.000 Rs cada una) argumentando que ello induciría a los agricultores a cometer más actos de suicidio.

El secretario del Partido Comunista de AP, B. V. Raghavulu insiste en que el gobierno tiene que asumir su responsabilidad ante las peticiones de los agricultores y debe conceder esta ayuda a las familias de las víctimas. "La respuesta del primer ministro a este desastre en la que la mano del hombre ha intervenido, muestra muy poca sensibilidad" y añadió que la cosecha de cacahuete que suponía unos 8 billones de rupias, ya había sido devastada en el distrito de Anantapur, por la acción de las plagas.

Raghavulu afirma que los campos que fueron sembrados con esta oleaginosa, abarcaban una extensión de 1.9 millones de acres (Unas 760.000 Ha) en el distrito de Anantapur. Después de tres años de fracaso en las cosechas por las sucesivas sequías, los campesinos vieron una oportunidad para resarcirse de sus pérdidas, al apostar este año por una buena cosecha ya que los indicios eran en principio favorables y parecía que iba a haber un buen año de monzón.

"El gobierno confundió las cosas, al tratar las sucesivas sequías de una manera incomprensible. Los campesinos no disponían de semillas debido a la falta de una cosecha anterior, y el gobierno tampoco se las procuró. A última se compraron semillas al vecino estado de Karnataka. La variedad adquirida, la JL-24 fue distribuida para la siembra entre los propietarios agrícolas. Sin embargo, esta variedad, no es resistentes a las plagas, y por tanto, los científicos desaconsejan su empleo. La calamidad que hoy en dia aflige al campo de Anantapur, es el resultado de todas estas chapuzas.", continuó diciendo el secretario del CPI.

Las agrupaciones de campesinos, sostienen que la mitad de todas las tierras dedicadas al cultivo del cacahuete en el distrito de Anantapur, has sido gravemente afectadas por necrosis en los brotes de la planta, una enfermedad vírica causada por una plaga llamada "thrips", ocasionada por un insecto de la familia vector.

El Ministro de Agricultura, Vadde Sobhanadreeswara Rao afirma que el gobierno ha hecho cuanto ha estado en sus manos para paliar el problema. Informa que para principios de este año ya se asignó un subsidio de 1 billón de rupias. No obstante, los campos que este año hubieran sufrido pérdidas a causa de la sequía, recibirían las compensaciones establecidas en el plan de seguros para las cosechas.

La controversia continua, ya que los líderes de izquierda cuestionan las afirmaciones del ministro. Según ellos, sólo 40 de los 63 mandals (municipios) del distrito de Anantapur tienen cubiertas sus cosechas por un seguro. Además, la forma de calcular las pérdidas es deficiente. La compensación determina 250 Rs por acre, mientras que la inversión que se ha efectuado para la preparación de tierras y siembra es de 2.000 Rs por acre.

Es importante señalar, que es la primera vez que se informa de suicidios de agricultores en el distrito de Anantapur. Anteriormente en 1989, hasta un total de 159 campesinos, la mayoría productores de algodón, pusieron fin a sus vidas en el vecino distrito de Warangal y otras zonas de la región de Telangana, también por causa de malas cosechas y abrumadora carga de deudas contraídas.

Los granjeros están muy afectados por las pérdidas, y la indiferencia del gobierno los exaspera. Autoridades del distrito y funcionarios de agricultura, no reconocieron la magnitud del desastre en sus primeros momentos y cuando lo hicieron, ya era demasiado tarde para salvar las cosechas. Las iniciativas tardías del gobierno, en lugar de suponer un remedio o ayuda, agravaron todavía más si cabe, el estado de las cosas.

Las autoridades distribuyeron 600.000 litros de pesticida (monocrotofos) para combatir la plaga vírica. Científicos de la Universidad Agrícola de Acharya N G Ranga, opinan que no fueron en absoluto efectivos, ya que los cultivos estaban ya tan dañados que ningún paliativo era ya posible.

Expertos en medio ambiente y otras ramas bioagrícolas, sostienen que el monocrotofo es un pesticida altamente tóxico, prohibido en muchos países, entre ellos Estados Unidos, Filipinas, Indonesia o Sri Lanka. Y también su uso, puede llegar a ser contraproducente. El rociar con este producto puede dejar un residuo tóxico en el aire, cultivos, forrajes para animales y en el agua, además de suponer un peligro directo para personas y animales.

El gobierno no se inmuta, y sigue adelante con la distribución entre los agricultores del polémico pesticida. Irónicamente, esta sustancia supone un recurso muy a mano para los desesperados agricultores cuando quieren acabar con la pesadilla de sus vidas.

Los partidos de la oposición han solicitado al gobierno el resarcir las deudas de los agricultores afectados. Especialmente y en primer lugar, solicitan el otorgar una ayuda sin devolución de 100.000 rupias para cada familia que haya sufrido un suicidio de un familiar en su seno. En segundo lugar, quieren que se revise el porcentaje de cálculo de indemnización por seguro a 2.500 Rs/acre, liquidar las deudas de los afectados y establecer una formula de pago a largo plazo para créditos pendientes.


Fuente:
Syed Amin Jafri, Hyderabad
Artículo aparecido la agencia Rediff.com el 21 de Septiembre del 2000