Tras haber abandonado la universidad para seguir una carrera de tenista profesional, empezó a complementar sus ingresos mediante la venta de espacio para carteles publicitarios gracias a un préstamo de 10.000 rupias (US$226) que le otorgó su madre. A los 23 años, pidió un préstamo de US$11.300 para convertir una casa en el centro de Bangalore en un bloque de oficinas. La casa era propiedad de una viuda, a quien le dio una participación del 50% del negocio.
Después persuadió al banco para que alquilara la planta baja, con lo cual cubrió el pago de los intereses, y desde entonces no volvió a mirar atrás. Shetty le dijo a la BBC que no había escasez de inversionistas extranjeros ansiosos de tener su parte en el auge inmobiliario de India.
A todos sus lujosos complejos de apartamentos les ha puesto el nombre de lugares conocidos de Estados Unidos, como Times Square, Key Biscayne y Forest Hills, y contrató a la leyenda australiana del críquet, Shane Warne, para que anuncie sus propiedades. Pero, fiel al estilo indio, Shetty, quien es soltero, aún vive con su madre.
EL AUGE TECNOLÓGICO
En los años 90, cuando el gobierno indio decidió abrir la economía y estimular la industria de servicios tecnológicos, Bangalore estableció zonas como Electronic City para que fueran nichos de las firmas de alta tecnología.
Pero fue su fuerza laboral altamente capacitada la que llevó al gobierno a ubicar aquí sus instalaciones de defensa e investigación espacial en los años 60.
Actualmente, el auge de Bangalore está basado en su atractivo como centro de la industria tecnológica india, gozando de un crecimiento sin precedentes a la vez que las multinacionales extranjeras se afanan por contratar sus servicios externos en India.
La población de la ciudad ha crecido de 1.6 millones de personas en 1970 a 2.8 millones en 1990 y a 6.5 millones en la actualidad, lo que la hace la ciudad india con más rápido crecimiento, y que los expertos creen que rebasará los 10 millones en 2015. |
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El sector de la tecnología en India genera 1.3 millones de empleos directos y 3 millones indirectos. El 40% de este porcentaje se encuentra en Bangalore. La ciudad también tiene el ingreso promedio más alto del país y los trabajo no escasea. La empresa Infosys planea contratar a miles de personas este año en Bangalore.
Una noche en la ciudad
La sensación de prosperidad domina en Bangalore. Hay seis nuevos centros comerciales, y por todas partes están apareciendo salas de exhibición de automóviles de lujo como BMW.
Al trabajador joven y bien pagado, le gusta frecuentar bares y restaurantes, y estos proliferan incesantemente, con más de 500 nuevos establecimientos, así como decenas de cafés. Con un bar nuevo abriéndose cada semana, los propietarios tienen dificultades para conseguir el personal suficiente.
Esas son buenas noticias para el barman principal de Le Rock, quien acaba de ser contratado por el doble de su salario anterior. También hay un auge en las empresas del taxi, dado que las compañías tecnológicas les pagan para llevar y traer a sus empleados a las oficinas, debido a lo inadecuado del transporte público.
Pero no toda esa nueva riqueza termina por difundirse. Raj Singh llegó desde Tamil Nadu hace 15 años para trabajar como taxista. Y todavía envía la mitad de su salario a su madre y la visita dos veces cada mes, después de viajar durante 15 horas en tres diferentes autobuses.
Pero si sus ingresos aumentan, también lo hace la renta de la ciudad. No puede permitirse vivir en Bangalore y el alquiler de una habitación en un pueblo a 48 kilómetros de distancia le cuesta la mitad de su salario.
Muchos de los miles de trabajadores de la construcción que edifican los nuevos apartamentos y oficinas viven miserablemente en tiendas improvisadas, que se levantan marginalmente en medio del glamour de la ciudad.
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Fines de semana
La industria de la alta tecnología también ha introducido un nuevo fenómeno en la vida india para aquellos que están en ascenso: el fin de semana.
Anteriormente, todo el mundo pasaba seis días en la oficina, pero los más remunerados empleados de la rama tecnológica sólo trabajan cinco. Con sus vidas estresantes, cada vez están más interesados en otorgarse una escapada.
Ahí es donde entra Santosh, el guía de escapadas. Su agencia de viajes en internet, Getoffurass.com, se especializa en encontrar ocio de fin de semana en la selva, y le está funcionando realmente bien. Santosh dijo a la BBC que ahora está llevando a indios, y no a occidentales, en treckings por el Himalaya.
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 A los trabajadores de las firmas tecnológicas les gusta escapar de la ciudad. |
Preocupaciones de infraestructura
La infraestructura pública de Bangalore ha quedado alarmantemente relegada tras el ritmo de inversión del sector privado. Todas las firmas tecnológicas deben tener un generador privado que provea de energía ininterrumpidamente y superar así los cortes diarios de energía.
A pesar de 15 años de progreso, la ruta de 5 kilómetros que une a Electronic City con el centro de la ciudad aún está atestado de carros tirados por bueyes, camiones y motos. Todo ello, a pesar de la sociedad pública y privada que se estableció para financiar una nueva autopista.
Su aeropuerto internacional tiene una terminal anticuada y muy pequeña para las masas de ejecutivos internacionales que inundan la ciudad y en donde la gente se apiña alrededor de la única cinta transportadora de equipajes, lo que a veces provoca estallidos emocionales e incluso físicos.
El comisionado de la ciudad de Bangalore, K Jairaj, comentó a la BBC que el crecimiento descontrolado no puede continuar indefinidamente, con cinco millones de vehículos atascando las calles y los precios de la propiedad subiendo por las nubes.
La política gubernamental pretende descentralizar el desarrollo y construir pueblos nuevos en los campos que rodean la ciudad. Jairaj también dice que para crear más empleos, el gobierno planea estimular sectores laborales complementarios, como la fabricación de automóviles y no resistirse a que la política de dispersión de centros tecnológicos se desplace hacia otras ciudades de India.
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 Carros tirados por bueyes bloquean el camino hacia el complejo tecnológico.
 "Los funcionarios públicos no son buenos administradores de grandes proyectos". K Jairaj Comisionado de la ciudad |
Dislocación cultural
Para aquellos nacidos en Bangalore que no tienen trabajo en la industria tecnológica, hay señales de incomodidad creciente acerca de de al dirección hacia la que se orienta la ciudad. Bangalore también ha vivido manifestaciones anti-globalización. Algunos, por motivos religiosos, objetan a la ajetreada vida nocturna de la ciudad, algo que hace poco quedó resaltado cuando la policía empezó a implementar una ley que prohíbe que las discotecas sigan abiertas después de las 11pm.
Otros aspiran a mejores ofertas laborales, piden un sistema de reservas parecido a las de los funcionarios públicos de India, que asignan un porcentaje de todos los trabajos a las llamadas "castas inferiores".
A muchos les perturba el hecho de que el kannada, el idioma nativo de Karnataka, se haya convertido en una lengua minoritaria en Bangalore, en donde el inglés, el hindi y el tamil son muy hablados. El gobierno estatal insiste en que el kannada, y no el hindi, debe ser el idioma de enseñanza en la escuela.
También hay planes para cambiar el nombre de Bangalore a Bengaluru, en un esfuerzo para apaciguar a los críticos nativos, perplejos ante el tremendo influjo de extranjeros en la ciudad durante los últimos años. Pero este cambio aún debe ser aprobado por el gobierno federal.
Las tensiones alcanzaron su punto máximo en abril del año pasado cuando las multitudes se manifestaron frente al centro de investigación global de Microsoft en Bangalore, después de que las compañias HighTech no observaran el día de duelo tras la muerte de la estrella de cine más famosa de Karnataka, Rajkumar, el "John Wayne de India".
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 Bangalore también ha vivido manifestaciones anti-globalización
 "La agitada vida nocturna de la ciudad ha molestado a los residentes mayores de la ciudad |
Así, a pesar de la prosperidad, la transformación cultural que ha conllevado el éxito de Bangalore en la economía mundial, ha incrementado las tensiones sociales en lugar de disminuirlas, al menos hasta este momento.