 |
El caso adquiere celebridad porque el jornalero, ahora sentenciado a muerte, va a tener el privilegio de ser el primero en ascender al trono mágico, que asegura una muerte rápida y sin dolor. La silla eléctrica ha sido comprada con fondos para el desarrollo donados por Estados Unidos y el Banco Mundial y es considerada casi como un estandarte del progreso. Finalmente, un político del lejano norte (la capital, Nueva Delhi queda a miles de kilómetros de este estado del sur), llega a Kerala y tras un largo discurso pulsa el botón. El caso del pobre hombre se populariza posteriormente y se erige una estatua en su nombre. |