El Reino de Nepal -Nepal Alhirajya- permaneció aislado y con sus fronteras semicerradas hasta los años 50 del pasado siglo, pero tal situación no debe de llevar a confusión: Nepal fue un territorio intensamente relacionado con la áreas circunvecinas a lo largo de su historia. Su ubicación le permitió ejercer de zona puente entre el Noreste de la India, el Tíbet y China, por donde discurrían importantes rutas comerciales.
El resultado de las relaciones habidas, movimientos migratorios, invasiones, influencias culturales etc, es el resultado de un Nepal actual variado en el étnico, lo lingüístico cultural y religioso. Esta es la razón de la existencia de los numerosos grupos étnicos agrupados en dos grandes troncos, como son los tibetano-nepaleses (newars, rais, limbus, gurungs, sherpas, tibetanos, tomangs …) y el indo-nepalés (chetris, brahmines …) Ello se complementa con la treintena de lenguas y dialectos, la división social en castas, y las creencias y religiones. Se puede afirmar que Nepal, teniendo en cuenta su extensión geográfica, es uno de los países más variados del mundo.
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Uno de los grupos más remotamente asentado en el valle de Katmandú son los newar de origen mongoliode. En el siglo 7 a.C. los kiratis fundan el reino de Kirati, naciendo precisamente en una de sus familias hacia el año 560 a.C. en la localidad de Lumbini, cerca de Kapilavastu, el fundador del budismo Siddharta Gautama, Buda, cuya filosofía se extenderá desde India hasta buena parte de Asia. Entre las influencias vecinas, destaca la del rey hindú Ashoka, de la dinastia maurya, quien en el siglo 3 a.C. se convirtió al budismo llegando a extenderlo hasta tierras nepalesas. |
Los reinos del Nepal pasaron por diversos periodos de mayor o menor soberanía, con momentos de dependencia o vasallaje hacia otros reinos, como lo fue el del poderoso reino Gupta de la India que controló gran parte del Nepal en el siglo 4 d.C.
En los siglos posteriores se suceden diferentes dinastías en los principales feudos nepalíes, sobresaliendo el Reino Lucchivi (Siglos 3 a 13) y el Reino Malla (Siglos 13 a 18).
En el siglo 18 los diversos reinos nepalíes fueron unificados en un solo Estado bajo el predominio de la ciudad de Gorkha (origen del término gurkha), durante el reinado de Prithivi Narayan Shah (1742-1775), del cual era descendiente directo el anterior monarca Birendra.
En el contexto de la expansión colonial de Gran Bretaña en Asia, los británicos comenzaron a partir de 1792 a introducirse en el país, movidos claro, por intereses comerciales.
A principios del 19, tras enfrentamientos y una guerra con los británicos, estos asignaban al Nepal una función de enlace entre la India y el Tibet, y se llegó al Tratado de Sagauli por el que Nepal pierde parte de sus tierras en beneficio del Dominio Británico de la India, a la vez que se establece en Kathmandú un gobernador británico, lo que conlleva la conversión del Nepal en un protectorado de Londres.
La casta militar de los Rana lograron a mediados del XIX hacerse con el poder a raíz de la llamada masacre de Kot, de la mano del primer ministro Jung Bahadur Rana (1846-1877). Desde entonces los primeros ministros gobernaron por encima y al margen del rey, perteneciendo por espacio de prácticamente un siglo -hasta 1951- todos ellos a dicha casta, apoyados por un mecanismo de sucesión hereditario y gobernando autoritaria y represivamente el país.
Durante el período Rana (segunda mitad del 19, primera mitad del 20), se mantuvo el aislamiento del Nepal. La estructura socioeconómica acentuó sus características feudales y de relaciones de castas. El atraso económico era notorio, con un bajo nivel de vida, alta tasa de analfabetismo, escasas comunicaciones, etc. Apuntar, a modo de ejemplos, que hasta 1939 las mujeres no fueron admitidas en las escuelas, que hasta 1960 el país careció de universidad, y que a finales de los años setenta un 80% de la población era analfabeta. La dependencia de Gran Bretaña se incrementó económica y comercialmente, uno de cuyos rasgos más significativos fue la puesta a disposición del ejército inglés de batallones de soldados nepalíes, básicamente gurkhas, que por un tratado de 1947 podían ser acantonados en cuarteles de Gran Bretaña o en otros lugares como Hong Kong. Como ya se ha dicho, el país estaba cerrado a los extranjeros.

La reina Aishwarya, de la famila Rana y su esposo el rey Birendra, ambos asesinados por su hijo. |
En 1950-1951, un movimiento revolucionario popular, alentado por una India que acababa de obtener su independencia, derrocó al último de los Rana, el maharajá Mohan Shumsher Jung Bahadur Rana, y restituyó el poder al rey Tribhuwan Shah. Nepal abrió sus fronteras y en 1955 fue admitido en las Naciones Unidas, aunque la transición a un régimen democrático se vio obstaculizada por las luchas intestinas de las numerosas facciones políticas. |
En diciembre de1960, el rey Mahendra, que reinó entre 1955 y 1972, disolvió el gobierno, declarando que los conflictos entre partidos políticos impedían el desarrollo de Nepal como Estado moderno. Mahendra prohibió todos los partidos políticos y, en la Constitución de 1962 (revisada en y 1980), proclamó un "Estado hindú, monárquico y constitucional", en el que el rey, sería la máxima autoridad política y religiosa y las tareas de gobierno se realizarían por medio del sistema tradicional de "Panchayat" (Consejo). Este método permite que los habitantes de las aldeas elijan a sus representantes, que a su vez influyen indirectamente en cuatro quintas partes de los integrantes del Rastriaya Panchayat (Parlamento Nacional). El rey nombra la quinta parte de los miembros del Rastriaya Panchayat y elige a los ministros de entre los componentes de la cámara.
El Rey Birendra Bir Bikram Shah Dev, procuró ejercitar su considerable poder autocrático en beneficio del país, fomentando el turismo para obtener divisas, promoviendo el desarrollo de las comunicaciones y del sector hidroeléctrico e introduciendo reformas económicas y educativas. No obstante, su poder encontró una oposición considerable, con graves disturbios en 1972, 1979 y 1990. En Mayo de 1980 el rey Birendra permitió la celebración de una votación popular sobre su sistema político, que fue aprobado por escaso margen pero que se modificó para reducir la influencia del monarca en el parlamento. Sin embargó, conservó el derecho de proclamar el estado de emergencia y suspender la Constitución.