Nepal está comprendido entre los países más pobres y menos desarrollados del mundo, con cerca de un 42% de su población viviendo por debajo del umbral de la pobreza. La agricultura es la actividad principal proporcionando trabajo a un 80% de la población y generando el 40% del producto interior.
La actividad industrial se centra en el procesamiento de los productos agrícolas, incluyendo el yute, caña de azúcar, tabaco y grano. La producción de textiles y en especial de alfombras tuvo también una destacada importancia, aunque en los últimos años y debido por una parte a la recesión económica del sur de Asia y por otra parte a la presión ejercida por los rebeldes Maoistas en las factorías y talleres, se ha acusado una ligera disminución.
El turismo ha sido recientemente el principal motor de la economía del país, especialmente en el sector de servicios, pero dada la vulnerable situación actual internacional y las turbulencias políticas del interior del Nepal, ha experimentado un cierto retroceso.
Desde 1991 el gobierno ha intentado poner en marcha ciertas reformas económicas, facilitando los requisitos para establecimiento de nuevos negocios y simplificando los procedimientos para las inversiones, reduciendo los subsidios, privatizando industrias estatales y ajustando las plantillas de funcionarios públicos.
Nepal dispone de un considerable marco para la explotación de su potencial hidroeléctrico y turístico, las principales áreas de interés para los inversores extranjeros. Las perspectivas para otros sectores comerciales permanecen estancadas a causa de la poca capacidad económica del país, su retraso tecnológico, su intrincada geografía y apartada situación y la amenaza de estar expuesto a frecuentes desastres naturales. La participación de la comunidad internacional financiando más del 60% de las iniciativas de desarrollo del Nepal y más del 28% de sus planes presupuestarios se espera pueda continuar en los próximos años.