DACCA, como todas las grandes ciudades del tercer mundo y en especial las asiáticas, alberga gran parte de sus "ciudadanos" en numerosos slums o barrios de chabolas que pululan por toda la urbe, en unas condiciones tristemente penosas. Y de vez en cuando, casi siempre por motivos de especulación del suelo, o en el intento del cambio de imagen de ciertas fachadas urbanísticas, se llevan a cabo por desmanes de desalojo por parte de las autoridades de turno, humillando de nuevo a sus inquilinos, gente ya por otra parte acostumbrada a huir o escapar de las calamidades cotidianas. Esta vez el ejército invasor está compuesto de excavadoras y de centenares de policías que irrumpen de forma inesperada a las puertas de estas barriadas fantasmales, exigiendo en unos minutos el desalojo inmediato.
Se trata de un tipo de visitas muy diferentes a las que suelen prodigarse en tiempos de propaganda electoral, cuando los interesados políticos acuden a visitar a estas pobres gentes en busca de su triste pero válido voto, esta vez muy útil para ellos.
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Puede suceder que el residente, que ha conseguido un trabajo en la ciudad y que lo puede tener ocupado todo el día, cuando regrese a su hogar encuentre tan solo una explanada y unas milicias armadas que no dejan que se acerque a lo que habían sido sus pertenencias. Tan solo halla a su mujer desconsolada llorando y a sus hijos hambrientos que no comprenden en que consiste su destino. |
Su historia vuelve resignadamente a empezar, igual que el día en el que llegaron sin nada a esta ciudad…
En 1999 se produjeron en Dacca, una ciudad en la que la cuarta parte de la población vive en slums, toda una serie de desalojos de este tipo. El día 8 de Agosto, la policía forzó a miles de habitantes de uno de los mayores barrios chaboleros de la ciudad al desalojo, con la excusa de que el día anterior había muerto un policía y varios otros resultaron heridos en altercados con vecinos. Según fuentes policiales, en el distrito de Gopibag, se desalojaron unas 10.000 personas de sus chozas antes de que los bulldozers empezaran con su demoledor trabajo.
La argumentación oficial fue que se creía que allí habitaban los delincuentes que habían provocado los altercados del día anterior. El jefe de policía, Syed Akhteruzaman afirmaba que el barrio era el refugio de traficantes de droga, atracadores, ladrones y prostitutas.
Citando fuentes de la BBC, un oficial llegó a declarar que en el slum de Gopibag se recogieron unas pocas armas de fuego y munición. Las autoridades presumían de que continuarían con sus maniobras de desalojo, emprendidas ya unos meses antes y que habían dejado ya muchísima gente en la calle. El ministro Mohammad Nasim declaró que el gobierno estaba planeando un programa para la erradicación de los delitos en Dacca, y la destrucción de los slums era parte de este plan.
Activistas comprometidos en los derechos humanos, habían expresado su profunda preocupación por todo lo que estaba sucediendo en la ciudad, especialmente por la suerte que les esperaba a aquellos pobres desamparados sin hogar. Según ellos, el único delito atribuible a esta gente, era el ser desesperadamente pobres. |
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El corresponsal de la BBC Kamal Ahmed, informaba desde Dacca, que se veía vagar por la ciudad a cientos de exhabitantes de los slums, incluidas mujeres y criaturas, en busca de un refugio provisional. Aunque el gobierno había prometido que todos los inquilinos serían rehabilitados en nuevas zonas rurales o en improvisados campamentos, este comentarista afirmaba que las operaciones de desalojo se habían realizado sin previo aviso y sin ningún plan de reasentamiento.
Durante estos últimos años, miles de pobres bangladeshíes han venido emigrando a la ciudad buscando algún trabajo, y muchos analistas creen que este ritmo comportará más delito y violencia puesto que se tendrá que competir y luchar más para poder aprovecharse de los pocos recursos disponibles.
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Al día siguiente, el 9 de Agosto, continuaba en marcha la maquinaria de demolición, en esta operación justificada como de limpieza delictiva. En la densamente poblada parte antigua de Dacca, unos 1000 policías y otras fuerzas supuestamente del orden, acordonaron por la mañana una extensa área de la zona, la que discurre junto a la línea férrea de Dacca a Narayanganj. Según la policía, se "limpiaron" 2,5 kilómetros de chabolas, recuperando tan sólo 2 pistolas de fabricación casera y habiendo detenidos a 15 de sus ocupantes. |
Una vez más, el desalojo del día 9 fue sin previo aviso. Una coalición de ONG, cooperando en diversos slums en actividades de enseñanza y atención sanitaria, decidieron emprender una serie de movilizaciones y protestas en la ciudad para denunciar los hechos, así como interponer apelaciones jurídicas para que estos aplastamientos del bien público dejaran de producirse.
Urbanistas locales advierten al gobierno que estas inesperadas actuaciones contra los ocupantes, lo único que pueden provocar es el empeoramiento de la situación en la capital, el incremento de los delitos y la inseguridad ante tal cantidad de gente que se ha quedado sin hogar y sin trabajo.
Citando nuevamente fuentes de la BBC, la doctora Rita Afsar del Instituto de Estudios del Desarrollo en Bangladesh, declaraba que los estudios realizados aquel año, mostraban que los tres mayores sectores en la economía urbana, la construcción, el transporte y los pequeños negocios, habían registrado un aumento del 25% y que los habitantes de los slums habían contribuido en buena medida a ello.
Los estudios de la doctora Afsar sostenían también que el 80% de los delincuentes de la ciudad, los organizadores y líderes de las mafias, vivían en zonas de clase media y disfrutaban de cierto respaldo político y policial, tanto por parte del gobierno actual como de los partidos en la oposición. Sin embargo y tristemente, algunos de los moradores de los ilegales slums, eran utilizados para efectuar los pequeños trabajos sucios de reparto de droga y prostitución.