Durante los años que permanecen aquí, reciben educación tanto en Bengalí como en Hindi, se les alimenta, se les viste, reciben cuidados médicos, y disponen de medios de distracción y de formación vocacional. Udayan está situada en el campo, rodeado de arrozales y arboledas de mangos. Este emplazamiento saludable y tranquilo de Udayan, difiere mucho del medio en el que vivían estos niños cuando nacieron.
Los niños permanecen en Udayan hasta que terminan su periodo educativo y de adiestramiento vocacional. Ello les proporciona la oportunidad de crecer y desenvolverse en un medio libre del estigma asociado a la lepra. Cuando traspasan las puerta de Udayan, lo hacen con un bagaje educativo suficiente y con la confianza necesarias para llegar a integrarse de una forma productiva como miembros de la sociedad. |
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