| |
Voluntariado en Calcuta
Asun Turzo asunturzo@hotmail.com
Prem Dam - Dispensario de Sealdah - Abril/Mayo 2005
| Experiencias |
 |

Relato compuesto por la autora para www.indiga.org
Desde siempre
y sin saber porqué, sentí la necesidad de enrolarme en la tarea de poner mi granito de arena particular en la ayuda a los demás. Como si la vida lo tendría todo previsto, al acabar mis estudios de enfermería surgió de pronto esta oportunidad. ¡¡Bendita casualidad!!, unos compañeros de trabajo ( ¡¡¡GRACIAS Pepe, Carmen, y a ti especialmente MARISA!!! ) me hablaron de Calcuta y me enseñaron las pautas a seguir para conseguir mis propósitos.
Mil gracias, porque sin saberlo he vivido las experiencias a la vez mas bonitas, tristes e impresionantes de mi vida ...
Te das cuenta de que a pesar de la vorágine de nuestra vida, siempre hay personas dispuestas a darse a los demás; de mil maneras diferentes, pero todas ellas igual de válidas.
Desde el momento que puse pie en Calcuta mi mente se transformó. Para nada mi preparación interior, mis ideas prefabricadas, nada de ello servía.
 Dispensario de Sealdah
Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo y mi alma comenzó a llorar. El espectáculo que descubrí era dantesco. Cantidades ingentes de personas sin nada, solo eso, si con sus ansias de cariño, ayuda, donaciones para poder no vivir, sino sobrevivir. La mirada de las madres te desgarra el corazón, la de los niños, esa se te queda en la retina sin que desaparezca ni en sueños. Esos niños que se conforman con tu sonrisa, que para ellos es un mundo, se sienten rechazados, degradados hasta extremos cruentos. Verles disputarse la basura de los vertederos junto con las ratas, dormir donde salte, sin saber que hay otros niños que lo tienen todo y ellos se conformarían con sus sobras.
No podía dar crédito. Pero ¡¡ por Dios!!, cuanto sufrimiento, cuanto dolor, cuanta desigualdad, cuanto horror.
Cuando llegas a Calcuta, ya no hay retroceso posible. Siempre habrá para mi un antes y un después.
Me quedó grabada tanta pobreza, dolor, y todas las vivencias quiero compartirlas con todas aquellas personas que quieran escucharme. Fui una persona privilegiada por conocer a tantas personas, que por solo una caricia me daban tanto... se me ilusionaba el alma al llegar al Dispensario de Sealdah donde trabajaba, o Pren Dam y ver las sonrisas que me regalaban unas mujeres con unas dolencias extremadamente abominables. Ni una queja, ni una lagrima, solo gratitud, cariño, ¿están acaso hechas de otra pasta esas queridas personas?, ¿existen dos mundos diferenciados en extremos desiguales?
Y nos llamamos humanos, personas, cuando cerramos los ojos para no querer ver, en alguna medida, lo inevitable. No puedo, ni quiero, ni debo olvidar.
 Las calles de Calcuta después del chaparrón...
Volví al mundo "rico y civilizado" que me toco en suerte al nacer, pero parte de mi se quedo allí y no quiere volver ni volverá jamás. La otra parte luchará para concienciar a los demás que hay en una parte del mundo, personas como nosotros que tienen que tener los mismos derechos. Solo necesitan que el resto del mundo les vea, les mire y les preste un poco de atención. Solo con eso se cambiaría la vida y el futuro de miles de niños, que sin duda son el motor de puesta en marcha de la esperanza de un país que existe, la India. Deseo que a través mío haya personas que si no sabían ésto tengan la suerte de descubrirlo. GRACIAS a la vida por esta oportunidad que me ha dado. Entre todos podemos paliar tanto dolor y marginación con esperanza, trabajo y valor.
Mª ASUN
| |