| |
Siempre había oído hablar de Calcuta, sabía de varias personas que habían ido a pasar una temporada de voluntariado allí. Decidí ir a Calcuta, era consciente que no iba allí para cambiar nada, pero, lo que sí que podía hacer era "darme", simplemente "dar un poco de mi tiempo". Creo que compartir tu tiempo con los más necesitados, es algo vocacional, algo que llevas dentro y necesitas sacarlo. Pienso que no es una manera de hacer si no de ser.
Antes de irme sentia en mi interior que realmente necesitaba hacer un parón en mi vida, necesitaba hacer algo que realmente me ayudase a encontrar una auténtica felicidad.
Durante mis primeros meses en Calcuta, recibí tanta información que era realmente incapaz de opinar. Después de más de un mes de estar allí empecé a comprender como vivían realmente. A pesar de la gran impotencia que sentía frente a la cruda realidad, me sentía feliz y notaba que todo lo que hacía era realmente lo que me pedía Dios.
El voluntariado que hacíamos en Calcuta era con las hermanas de la Caridad, es un voluntariado realmente gratificante, allí tienes la gran libertad de exigirte en todo momento.
Yo durante los 9 meses que estuve en Calcuta por las mañanas trabajaba en un centro de niños desnutridos y disminuidos, desde el primer día me sentí muy feliz con todos esos niñitos, había encontrado mi lugar, mi lugar era estar con los niños, llamados posteriormente "mis niños".Es tan difícil plasmar todos los sentimientos vividos allí, sólo puedo decir que sentía con una claridad la necesidad de amar en todo momento.
Por las tardes trabajaba en un centro de personas que realmente necesitan un gran amor, muchas de las personas que estaban allí estaban viviendo sus últimos momentos de vida.
Durante este año he estado dos largas temporadas en Calcuta, en total unos nueve meses.
Ahora estoy en Barcelona, intentando encontrar mi lugar, intentando encontrar mi felicidad, a veces siento y lo digo con una gran seguridad que para mí es muchísimo más difícil vivir el día a día aquí que no en Calcuta, la sociedad de aquí es una sociedad en la que cuesta encontrar realmente la felicidad, me da la sensación que voy a contracorriente de todo.
Confío plenamente que este año será muy positivo en todos los aspectos, debo encontrar trabajo como profesora, debo encontrar un voluntariado aquí, quiero hacer un montón de cosas, confío plenamente que todo lo que he vivido en Calcuta me ayudará a vivir el día a día de aquí con una gran intensidad.
Calcuta ya forma parte de mí, esto nadie me lo puede quitar, me tranquiliza saber que Calcuta siempre estará allí y gracias a Dios confío plenamente que podré volver a mi querida Calcuta.
Es tan gratificante vivir una temporada con los más pobres de los pobres, que el ir a Calcuta se lo recomiendo a las personas que realmente necesiten dar su tiempo y amar.
Allí tendran la oportunidad de compartir esta gran experiencia con muchísimos voluntarios de diferentes paises.
Cris
| |