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De principes a mendigos
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rasanta Paul (el autor del artículo), quedó conmovido por la calamitosa situación de los descendientes del gran Tipu Sultan, que ahora están tirando de rickshaws por las lúgubres calles de Calcuta. |
Calcuta 2003 (Barrio de Kaligath) - Foto: Toni Marsal
Anwar de 38 años, es uno más de los conductores sin rostro, uno de los miles que pululan por toda la ciudad y sus alrededores, arrastrando sus frágiles vehículos de dos o tres ruedas.
A pesar de su delgadez, el larguirucho Anwar no es un don nadie; es uno de los descendientes de sexta generación de Tipu Sultan, el gran luchador por la libertad del Sur de la India, que perdió la vida en 1799, durante la sangrienta batalla de Srirangapatnam, contra los ingleses.
Pero cosas de ironía y de infortunio, Anwar y sus hermanos han estado tirando de Rickshaws en la misma calle que lleva el nombre de uno de sus antepasados, Principe Gulam Mohammed Anwar Shah, uno de los 12 hijos de Tipu Sultan !!! .No importa si Anwar y los miembros de su familia suspiran ahora por algo que ya no es, pues su relación con la historia es ahora algo muy lejano, un relato ya casi olvidado. Fue su abuela la que les dio a conocer su parentesco histórico, o mejor dicho, su relación con Srirangapatnam y por tanto, con el Principe Anwar Shah.
A pesar de la reciente acto por parte del gobierno de Bengala Occidental en la conmemoración del bicentenario del glorioso martirio de Tipu Sultan, la madre de Anwar, Chamanwara Bewa y sus otros 3 hijos y dos hijas, no ven mejorado su destino ante la gran indiferencia que muestran hacia su penosa situación los poderes establecidos.
"Nos avergonzamos al hablar de nuestro pasado; de que somos descendientes del gran hombre, y ello nos hace sentir más humillados porque no nos va a ayudar a recuperar nuestra fortuna o a mitigar nuestra pobreza", manifiesta Anwar Shah mientras sus ojos buscan un posible pasajero en el calor del húmedo día. La triste realidad es que el hablar acerca de sus apuros actuales no es tan importante como el procurarse el jornal diario, que le permita arreglárselas a él y a su familia.
Y Anwar Shah es bastante sincero al confesarlo.
"Al principio hablamos con mucha gente y les contamos nuestra desgracia, pero fue todo en vano. Nadie nos ayudó. Dependemos de nosotros mismos", se lamenta. Hace más de una década, cuando estaba el entonces ministro Waqf, mandaron a R. Roshan Baig, desde el estado indio de Karnataka, y se entrevistaron con su padre, el difunto Mohammed Akhtar Shah, en su olvidada por dios morada del sur de Calcuta. Ello fue en 1989 y Baig quedó conmovido por las miserables condiciones de vida de los descendientes de Tipu. Mr. Baig que había sido nombrado emisario especial por el gobierno de Karnataka para buscar a los descendientes originales de Tipu, y rehabilitar su situación en aquel estado sureño, instó al padre de Anwar a emigrar a Karnataka y le prometió ayuda para cuando lo hiciera. Pero por ciertas razones que él conocería bien, Akhtar Shah no quiso abandonar la ciudad aunque pidió a Mr. Big el proporcionarle ayuda suficiente para llevar una vida digna", explicaba Anwar, echando una bocanada a su bidi (cigarrillo indio)
"Creo que mi padre cometió un grave error pues hubiese tenido que ir a Karnataka. Quizás sintió temor, ya que no conocía el Kannada (lengua de Karnataka). Pero no era lógico", termina por comentar Anwar mientras llega su hermano de 36 años, Dilwar, también conductor de rickshaw, después de haber efectuado un servicio.
La pobreza total les impidió el poder ir a la escuela y por tanto los cuatro hermanos son completos analfabetos. Echando una ojeada a la historia, y a las consecuencias de la muerte de Tipu Sultan durante la batalla de Mysore, los entonces gobernadores británicos mandaron a la docena de hijos de Tipu a la carcel de Vellore, desde donde fueron llevados a otra prisión en Calcuta en 1807, al sospechar que estaban tramando una rebelión en las celdas de Vellore.
Desde entonces, los descendientes de estos doce hijos de Tipu se han ido diseminando por varias zonas de Calcuta. Anwar es el hijo mayor del difunto Mohammed Akhtar Shah, descendiente directo del hijo mayor de Tipu, Nawab Fateh Hyder Sultan.
Anwar tan solo agradece el haber podido apartarse a los diez años, de la sombría vida que sus hermanos llevaban, y ayudar a su padre a sostener a la familia, pues Akhtar Shah no podía asegurar dos escuálidas comidas diarias para ellos, sólo con el negocio de una puesto de cigarrillos. Antes de hacerse conductor de rickshaw, me explica Anwar, ganaba alguna pasta vendiendo entradas de reventa en un cine. Dilwar, sentado a su lado, le devuelve una irónica sonrisa a modo de confirmación, porque era él el que llevaba una buena parte del negocio. Sus otros dos hermanos, Shanu y Hussain Ali, se ganaban la vida respectivamente, tirando también de rickshaws y llevando una destartalada tienda a modo de confección.
Si tenemos que creer lo que cuenta, pertenecen al clan Tipu gran cantidad de buenas tierras y muchos edificios de la ciudad pero debido a los cambios experimentados en los litigios y a otras razones, se ha convertido todo ello en un asunto muy complicado. Por ejemplo el edificio donde está instalada la oficina de la firma Shaw Wallace, en Central Calcuta, les pertenece y fue concedido en leasing por 85 años. El plazo terminó en 1985, pero "poco podemos hacer ahora", se lamenta Anwar.
Así pues, cuando su madre Chamanwara Begum, regresa a casa todos los días después de su rutina de trabajo diario como señora de la limpieza en varios apartamentos de la lujosa localidad de Prince Anwar Shah Road, en el sur de Calcuta, ya no se sorprende, porque sin lo que hace, sería muy difícil reunir el dinero suficiente para el matrimonio de una de sus dos hijas e intentar que todo termine bien.
FUENTE:
Periódico "DECCAN HERALD" en su edición del 19-5-2000
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